Esta reproducción textual de la Regla de San Benito pertenece al libro que se proyectó con ocasión de la inauguración de la Biblioteca del Monasterio de Santo Domingo de Silos. El códice original se conserva actualmente en la Biblioteca del Monasterio y fue impreso en Salamanca en el año 1571.

ÍNDICE de los capítulos de esta Regla


Prólogo a la Santa Regla:

Lección I, II, III y IV.

Capítulos 1 - 2:

De los géneros que hay de monjes. Qué tal debe ser el abad.

Capítulos 3 - 6:

De los monjes que han de ser llamados a consejo. Cuales son los instrumentos de las buenas obras. De la obediencia. Del silencio.

Capítulos 7 - 10

De la humildad. A qué hora se han de hacer los Oficios Divinos de noche. Cuantos salmos se han de decir en Maitines. Cómo se han de decir los Maitines en verano.

Capítulos 11 - 20

Cómo se han de decir los Maitines los domingos. Cómo se ha de hacer en domingo la solemnidad de las Láudes. Cómo se han de decir las Láudes los días feriales. Cómo se han de decir los Maitines en las fiestas de los Santos. En qué tiempo se ha de decir Alleluia. Cómo se han de hacer los Oficios Divinos entre día. Cuantos salmos se han de decir a cada hora del día. Con qué orden se han de decir estos salmos. De la instrucción para cantar. De la reverencia de la oración.

Capítulos 21 - 31

De los decanos del monasterio. Cómo han de dormir los monjes. De la excomunión por las culpas. Qué modo ha de haber en la excomunión. De las culpas más graves. De los que sin orden del abad se juntan con los excomulgados. Del cuidado que debe tener el abad con los que estuvieren excomulgados. De los que muchas veces corregidos no quieren enmendarse. Si deben ser recibidos por segunda vez los monjes que salieren del monasterio. Cómo han de ser castigados los de poca edad. Del mayordomo.

Capítulos 32 - 42

De las alhajas y herramientas del monasterio. Si los monjes deben tener alguna cosa en propiedad. Si deben recibir todos igualmente lo necesario. De los semaneros de la cocina. De los monjes enfermos. De los ancianos y niños. Del lector semanero. De la tasa de la comida. De la tasa de la bebida. A qué hora deben comer los monjes. Que nadie hable después de Completas.

Capítulos 43 - 52

De los que llegan tarde al Oficio Divino o a la mesa. Cómo han de dar satisfacción los excomulgados. De los que hacen faltas en el coro. De los que faltan en cosas leves. Del que ha de hacer señal para el Oficio Divino. De la labor de manos. De la observancia de la Cuaresma. De los monjes que trabajan lejos del monasterio o van de viaje. De los monjes que hacen viaje corto. Del oratorio o iglesia del monasterio.

Capítulos 53 - 61

Del modo de recibir a los huéspedes. Que no deben recibir los monjes cartas ni presentes. Del vestido y calzado de los monjes. De la mesa del Abad. De los artífices del monasterio. Del modo de recibir a los novicios. Del modo de recibir a los niños, así de nobles como de pobres. De los sacerdotes que quieren ser monjes. Cómo han de ser recibidos los monjes extranjeros.

Capítulos 62 - 73

De los sacerdotes del monasterio. Del orden y asiento que deben tener los monjes en la comunidad. De la elección del Abad. Del Prior del monasterio. Del portero del monasterio. De los monjes que van de camino. Qué deben hacer los monjes si les mandan cosas imposibles. Que nadie en el monasterio se atreva a defender a otro. Que ninguno sea osado a castigar a otro. Que los monjes se obedezcan unos a otros. Del buen celo que deben tener los monjes. Que no se comprende en esta Regla la práctica de todas las virtudes.


REGLA del gloriofo Padre S. Benito,

Patriarcha de todas las ordenes monafticas.

Traduzida en vulgar Caftellano, con algunas annotaciones por el muy R. P. Fray Iuan de Robles, Abbad del infigne Collegio y Monafterio de Sant Vicente de Salamanca. 

EN SALAMANCA. En cafa de Alexandro de Canoua. Año. M.D.LXXI.

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Comiença la Regla de nueftro gloriofo padre Sant Benito


PROLOGO

Escucha o hijo la doctrina d tu maeftro, e inclina la oreja de tu coraçon, y refcibe de buena gana la amoneftació de tu padre piadofo, y cumple la có la obra, para que por el trabajo de la obediencia te bueluas a aquel, de quien por la defobediencia te auias apartado. Y anfi eftas mis palabras fe enderecá a ti, qualquier que menofpreciádo tus proprios plazeres tomas las muy fuertes y efclarecidas armas de la obediencia para pelear en feruicio de Chrifto feñor y rey verdadero. Y primeraméte có oració muy cótinua le has d demádar, q qualquier bié q te determinares começar, el lo póga en perfection, porq pues ya tuuo por bié d poner nos en el numero de fus hijos, no deua entriftecerfe algun tiépo por nueftras malas obras, puesq de tal manera nos deuemos fubjectar a el en todo tiépo có los bienes q nos haze, q no folaméte no nos desjerede como indignado có fus hijos, pero ni como feñor ayrado y prouocado có nueftros males nos entregue a pena perpetua como a malos fieruos, que no le quifieron feguyr para la gloria. 


LECTION. I.

Assi que leuantemos ya pues la fagrada efcriptura nos defpierta y dize: Hora es de leuantarnos ya del fueño y abiertos nueftros ojos a la diuina luz con orejas atétas, oyamos lo que la voz de Dios cada dia llamandonos y amoneftando nos dize. Si oy oyeredes fu voz, no querays endurefcer vueftros coraçones. Y en otro lugar. El que tiene orejas para oyr, oya lo que el efpiritu dize a las yglefias, y que les dize. Venid hijos y oydme, enfeñar os he el temor del feñor. Corred mientras teneys luz de vida, porq no os atajen las tinieblas de la muerte, y bufcando el feñor en la muchedumbre de fu pueblo (a quienes endereça eftas vozes) algun obrero fuyo, dize en otro lugar. Quien es el hombre que bufca la vida, y deffea ver buenos dias? y fi tu oyendolo, refpondieres, yo, dize te Dios. Si quieres alcáçar la verdadera y perpetua vida, aparta tu lengua de dezir mal, y tus labios no hablen cofa de engaño, defuia te de mal, y haz bien, bufca la paz, y figue la. Y quádo efto hizieredes mis ojos feran fobre vofotros, y mis orejas oyrá fueftras oraciones, y antes que me llameys, os dire. Veys me aqui. Que cofa ay hermanos muy amados mas dulçe que efta palabra con que el feños nos conuida? Mirad como el feñor por fu piedad nos mueftra el camino de la vida. 

LECTION. II.

Pves q afsi es, ceñidos nuestros lomos có fe y có obferuancia de buenas obras, y calçados los pies para aparejo del euangelio de paz, andemos fus caminos porq merefcamos ver en fu reyno, al que nos ha llamado, y fi queremos morar en el apofento de fu reyno, entendamos, que no fe llega alla fino corriendo có buenas obras. Mas preguntemos al feñor y digamos le con el proheta. Señor, quien morara en vueftra cafa, o quien defcáfara en vueftro fancto monte? Defpues defta pregunta, oyamos o hermanos al feñor que nos refponde, y nos mueftra el camino de fu morada, diziendo. El que entra fin mançilla y obra iufticia, el que habla verdad en fu corçon, el que no hizo engaño en fu lengua, el que no hizo mal a fu proximo y no le denofto, el que no tuuo en nada al demonio maligno, quádo algo le perfuadia: y apartando de delante los ojos de fu coraón a el y a fu amoneftacion quando comiença a poner fus malos penfamiétos los toma y los quebranta Iesu Chrifto. 

LECTION. III.

Estos tales temen al feñor, y no fe enfoberuecen con fu obferuancia, ante los bienes que en fi hallan conofciendo q no los pueden hazer de fuyo, fino por la gracia del feñor, engrádefcen a aquel que los obra en ellos, diziendo, con el propheta. No a nofotros Señor, no a nofotros, mas a tu nóbre da gloria. Anfi como el apoftol S. Pablo que ninguna cofa de fu predicacion atribuya a fi diziendo, por la gracia de Dios foy lo que foy. Y en otro lugar, dize. El que fe precia de algo, preciefe en el feñor. Por lo qual tábien el mefmo feñor dize en el euangelio. El que oye eftas mis palabras y las cumple, hazer le he femejante al varon fabio que edifico fu cafa fobre piedra, vinieron frios, foplaron vientos, y combatieron aqlla cafa, y no fe cayo porq eftaua fundada fobre piedra. Dádo el feñor cumplimiento a eftas cofas, efperamos cada dia para que con obra refpondamos a eftas fus fanctas amoneftaciones. Para efto fe nos alargan los dias defta vida, como treguas, en que nos enmédemos de nueftros males fegú lo que el Apostol dize. Por ventura no fabes que la paciencia de Dios te conuida a penitencia? Por lo qual el piadofo feñor dize. No quiero la muerte del peccador, fino que fe cóuierta y viua. Pues como pregútaffemos al feñor, o hermanos del morador de fu cafa, ya oymos lo que nos manda para morar en ella. Y fi cumplieremos el officio de tal morador feremos herederos del reyno de los cielos. 

LECTION. IIII.

Y pues q afsi es, deuemos aparejas nueftros coraçones y nuestros cuerpos, para q firuan en la milicia de la fancta obediencia de los mandamiétos, y roguemos al feñor que en lo que nueftra naturaleza no puede, nos máde dar el fauor de fu gracia, y fi queremos huyédo de las penas del infierno alcançar la vida eterna, durando nos el tiépo que eftamos en efte cuerpo, y mientras nos da lugar en efta luz de vida para cúplir todas eftas cofas, deuemos correr y obrar agora lo q para fiépre nos aproueche. Affi que acordamos ordenar una efcuela del feruicio del feñor en cuya inftitucion no pretendemos ordenas cofas que fean afperas ni graues, pero fi en alguna cofa fe procediere con algun poco de eftrechura pidiédo lo la razó, para enmiéda de los vicios, y cóferuació de la charidad, no te efpantes luego, ni atemorizado huyas el camino de la falud, el qual no fe puede começar fino por eftrecho principio, mas continuando la conuefacion y obras de la fe, enfancha fe el coraçon, y con ineffable dulçura de amor fecorre el camino de los mádamientos de Dios, de tal manera que nunca nos apartando de fu magifterio, y perfeuerando en fu doctrina en el monefterio hafta la muerte, feamos con paciencia parcioneros de las pafsiones de Iesu Chrifto: porque merezcamos fer participantes de fu reyno.


De quatro maneras de monges.

CAP. I.

Cofa clara es q ay quatro maneras de monges. La primera de los Cenobitas (que quiere dezir de los que eftan en monafterio: los quales viuen debaxo de regla, y de abbad. Defpues defta la fegunda manera es de los Anachoritas q fon los hermitaños, los quales no por nueuo feruor de fu cóuerfion fino por larga experiencia, y como bien enfeñados en el monafterio aprendieron en la cópañia de muchos a pelear cótra el demonio. Y afsi defpues de bien exercitados falen del exercito de fus hermanos a la particular batalla del yermo, y como ya feguros, fin fauor de otro, con la fola fu mano, o braço ayudádolos Dios baftan a pelear cótra los vicios de la carne, o de fuf péfamiétos. La tercera manera de móges es muy abominable, eftos fon los Sarabaitas, los quales no fiédo aprouados por alguna regla, ni por la experiencia q es verdadera maeftra como fe prueua el oro en la fragua antes derritiendofe, o regalandofe, a manera de plomo, guardando fe al múdo con fus obras, fe conofce que mienten a Dios con la corona: los quales viuiviendo de dos en dos, o de tres en tres, o por ventura folos y fin paftor, cada vno por fi encerrados, no en los corrales del feñor, fino en los fuyos proprios, tienen por ley el deleyte de fuf deffeos, diziédo, fer fancto todo lo q ellos efcogen, o tienen por bueno: y teniendo por cofa no licita lo que ellos no há gana. La quarta manera de monges es la de los que fe llaman Girouagos, los quales toda fu vida fe andá por diuersas prouincias de tres en tres dias, o de quatro en quatro, haziendofe huefpedes de diuerfos monafterios fiempre vagabundos y núca eftables, firuiendo a fus plazeres y a los deleytes de la gula, peores en todo que los Sarabaytas de cuya muy miferable conuerfacion mejor es callar q hablar. Dexados por eftos, boluamos a hablar del muy fuerte genero de monges que fe llaman Cenobitas. 

Que tal deue fer el Abbad

Cap. 2.

El Abbad que merefce prefidir en el monafterio, fiempre fe deue acordar de fu nóbre, y cumplir con obras lo que pide el nombre, de mayor, porque cierto es, que tiene las vezes de Chrifto en el monafterio, pues que goza de fu fobre nombre. Segun aquello que dize el Apoftol: recibiftes efpiritu de adopcion de hijos, en el qual llamamos a Dios Abbad padre. Poréde el Abbad ninguna cofa deue enfeñar, ordenar, ni mádar fuera delo q manda Dios, ni el lo quiera. Mas fu mandamiento y doctrina fea mezclada en las animas de fus difcipulos con la leuadora o fabor de la diuina jufticia. Acuerdefe fiépre el Abbad q de fu doctrina y de la obediencia de fus difcipulos fe hara examen en el efpátofo juyzio de Dios. Y fepa el Abbad q es culpa del paftor todo lo que el padre de las compañas hallare de menos aprouechamiento en las ouejas. Solamente fera libre fi pufiere toda diligencia de buen paftor para con el ganado defaffoffegado y defobediente. Y fi pufiere todo cuydado para enmédar fus malas obras, de tal manera, que abfuelto de culpa el tal paftor en el juyzio de Dios diga con el propheta al feñor. No abfcondi feñor tu jufticia en mi coraçó: Dixeles tu verdad y tu falud: mas ellos menofpreciando me no hizieron cuenta de mi. Y entonces a las ouejas que ouieré fido defobedientes al cuydado de fu paftor fer les ha por pena la muerte que les fojuzgue. Affi que quando alguno recibe nombre de abbad, có dos maneras de doctrina ha de prefidir a fus difcipulos. Efto es que todas las cofas buenas y fanctas les mueftre, antes por fus obras q por palabras, de tal manera q a los difcipulos que fueré dociles, les propóga los mandamientos del feñor por palabra. Mas a los q fueré duros de coraçó y a los fimples mueftre fe los por obra todas las cofas que a fus difcipulos enfeñare, que fon contrarias a la virtud, mueftreles por fus obras que no las deuen hazer, porque en lo que predica a otros, no fea el hallado culpado, ni le diga Dios quando pecare, porque tu declaras mis jufticias y tomas mi teftamento en tu boca. Tu abor recifte la difciplina y echafte atras mis palabras. Y tu que veyas la paja en el ojo de tu hermano: no vifte la viga en el tuyo, no haga accepcion de perfona alguna en el monafterio no ame a vnos mas q a otros, fino al que hallare mejor en buenas obras y en obediencia, no prefiera el noble al q fe conuierte auiendo feruido, fino ouiere otra caufa razonable. Mas fi al Abbad le parefciere que fegú jufticia lo deue hazer de qualquier grado de perfona lo haga, de otra manera guardé fus propios lugares, porque agora fea fieruo, agora fea libre, todos fomos vna cofa en Iesu Chrifto, y ygual exercicio de feruidumbre trahemos debaxo de vn feñor pues no ay acerda de Dios accepcion de perfonas, folamente fomo para con el diferéciados, fi fueremos hallados hazer mejores obras, y fer mas humildes q otros. Afsi q ygual amor tenga con todos. Vna mefma difciplina aya para todos, fegun la diferencia de los meritos, porque el Abbad fiempre ha de guardar en fu doctrina aquella forma Apoftolica que dize, reprehende, y ruega y corrige (efto es) templando vnos tiempos con otros, y efpátos có halagos. Mueftre feueridad de maeftro, y piedad d padre (efto es) q a los mal difciplinados y defaffoffegados los reprehéda duraméte, mas a los obedientes y manfos y pacientes, ruegueles q aprouechen de bien en mejor. Pero a los negligentes y que tienen las cofas de la religion en poco, amoneftamos le que los reprehenda y caftigue, y no difsimule los peccados de los delinquétes, mas luego como coméçaren a nafcer: trabaje por cortar los de rayz, acordádofe del peligro de Heli facerdote de Sylo. Y a los que fueré mas difciplinados y de mejor entendimiento, vna y dos vezed los reprehéda de palabra, mas a los malos y duros foberuios y defobedientes refrenelos luego en el comienço del peccado có açotes o caftigo corporal, fabiédo que efta efcrito. El nefcio no fe enmienda con palabras. Y en otro lugar caftiga a tu hijo con la vara: y libraras fu anima de muerte. Acordar fe deue del Abbad de lo que es, y acordarfe tambien del nombre que tiene, y fepa que aquien mas le encomiendan, mas le han de demádar. Y tambien fepa quan difficultofa y trabajofa cofa tomo a fu cargo, que es refir animas, y feruir a condiciones de muchos: y a vnos con halagos, y a otro con amenazas, a otros con perfuafiones fegun la calidad y intelligencia de cada vno, anfi fe cóforme y concierte con todos, que no folaméte no padezca pena por el ganado que le fue encomendado, mas aun fe goze del aprouechamiento del mefmo buen ganado. Ante todas cofas mire, que difsimulando, y teniendo en poco la falud de las animas que le fon encomendadas no tenga mas cuydado de las cofas tranfitorias, terrenas y cadudas, mas fiempre piéfe que tomo cargo de regir animas, de las quales ha de dar cuenta. Y porque no tome achaque de que poruentura tiene poca hazienda. Acuerde fe que efta erfcripto. Bufcad primero el reyno de Dios y fu jufticia: y todas eftas cofas fe os añadirá. Y en otro lugar. Ningúa cofa falta a los que temé a Dios, y fepa q el q toma cargo de regir animas deue aparejarfe para dar duéta dellas y tenga por cierto que quáto numero de hermanos tiene debajo de fu cuydado de tantas animas dara razon el dia del juyzio al Señor, y de la fuya con ellas. Y afsi temiédo fiempre efta eftrecha cuenta que el principal paftor pedira de las ouejas que le encomendo, teniendo cuydado de la cuenta que ha de dar de los otros, haze fe folicito de la fuya, y el fe enmienda de fus propios vicios, quando có fus amoneftaciones haze que fe enmienden otros.

De los hermanos que deuen llamar a confejo

Cap. III.

Quando algunas cofas graues fe huuieren de tractar en el monafterio, llame al Abbad a todo el conuento, y propóga lo q fe offrefce, y oyendo el confejo de los hermanos, tracte lo prodenteméte configo, y haga lo que juzgare fer mejor, y la caufa porque diximos que fueffen todos llamados a confejo es, porq muchas vezes al menor reuela Dios lo mejor. Pero los hermanos de tal manera den cófejo có toda fubiection de humildad, q no prefuman defender lo que les parefciere fino que todo dependa de aluedrio del Abbad, y lo que juzgare por mas faludable todos le obedezcan, mas anfi como a los difcipulos cóuiene obedecer a fu maeftro: afsi conuiene que el difponga todas las cofas jufta y prudéteméte. Todos pues figá la regla maeftra, y ninguno fe aparte temerariamente della. Ninguno prefuma porfiar con fu Abbad proteruaméte en el monafterio ni fuera del: y fi alguno fe atreuiere hazerlo paffe por la difciplina regular: pero el Abbad haga todas las cofas con temor de Dios: y guarda dela regla, fabiendo que de todos fus juyzios ha de cuéta al juftifsimo juez. Mas fi algunos negocios menores fe huuieren de trctar en prouecho del monafterio, tome folaméte el coféjo de los mas viejos, conforme a lo que efta efcripto. 

De las buenas obras que fon inftrumentos para la perfection

Cap. IIII.

Primeramente conuiene amar a Dios de todo coraçon, de toda anima, y con todo nueftro poder, defpues defto al proximo como a fi mifmo, defpues defto, no matar, no cometer adulterio, no hurtar, no codiciar, no dezir falfo teftimonio, honrrar a todos los hóbres, no hazer con otro lo que no querria que otro hizieffe có el. Caftigar fu cuerpo, no dar fe a deleytes, amar el ayuno, recrear a los pobres, veftir al defnudo, vifitar al enfermo, enterrar al defuncto, focorrer al que efta en tribulacion, confolar al trifte, hazer fe ageno de las cofas del figlo, no tener cofa alguna en mas que el amor de Chrifto, no executar la ira, no aguardar tiempo para fatisfacer la pafsion del enojo, no tener doblez en el coraçon, no dar paz falfa, no dexar la charidad, no jurar de ninguna manera, porque no fe perjure. Dezir verdad con el coraçon y con la boca, no dar mal por mal, ho hazer injuria, antes fuffrir con paciencia la que nos fuere hecha. Amar a los enemigos, no dezir mal al que nos mal dixere, antes bendezirle. Sufrir perfecucion por la jufticia, no fer foberuio, no dado al vino, no muy comedor, no dormilon, no perezofo, ni murmurador, no maldiziente. Poner toda fu efperança en Dios. Quando algú bien en fi viere, atribuyrlo a Dios, y no a fi.Pero el mal, fepamos que fiempre lo hazemos nofotros, y a nofotros lo atribuyamos. Temer el dia del juyzio, hauer miedo del infierno, codiciar con efpitirual deffeo la vida eterna. Traer fiempre la muerte delante de los ojos con apercebimiento para ella. Traer cuenta có fus obras en todo tiempo, tener por cierto que Dios nos mira en todo lugar. Los malos penfamientos luego que vinieren al coraçon quebrantar los en Iefu Chrifto, y manifeftar los a algun padre fuyo efpiritual, guardar fu boca de malas o feas palabras. No fer amigo de hablar mucho, no hablar palabras vanas, y mouientes a rifa, no fe reyr mucho, ni muy alto, oyr de buena gana las fanctas lectiones, dar fe muy continuo a oracion, los peccados paffados confeffar los cada dia a Dios con lagrymas y gemidos en la oracion, enmendarfe dellos para adelante, no poner por obra los deffeos malos, aborrefcer fu propia voluntad, obedecer en todo los mandamientos de fu Abbad, aunque el (lo que Dios no quiere) haga otra cofa de lo que manda, acordando fe de aquel precepto diuino. Hazed lo que os dizen, y no lo que ellos hazen. No quiera fer llamado fancto antes que lo fea, mas fer lo primero, para que con verdad fe lo puedan llamar. Cumplir con obras los mandamientos de Dios. Amar la caftidad, no querer mal a nadie, no tener zelo indifcreto, ni embidia, no fer amigo de porfiar, huyr la foberuia, honrrar a los mayores, amar en Iesu Chrifto a los menores, rogar por los enemigos, con los que tuuiere difcordia, tornar en concordia antes que fe ponga el fol, nunca defefperar de la mifericordia de Dios. Eftos fon los inftrumentos de la arte efpiritual, los quales quádo de dia y de noche los huuieremos cumplido fin ceffar, darnos ha el feñor aquel galardon que nos tiene prometido. Que ni ojos lo vieron, ni orejas lo oyeron, ni llego a intelligécia humana faber las cofas que Dios tiene aparejadas a los que le aman. Y la officina donde eftas cofras pongamos por obra con diligencia es el encerramiento del monafterio, y la perfeuerancia en la congregacion. 

De la obediencia

Cap. V.

El principal grado de humildad es obediencia fin tardança, efta conuiene a los que no tienen cofa por mas preciada que a Chrifto por el feruicio fancto que le promertieron, o por miedo del infierno, o por la gloria de la vida eterna. Y luego que les es mandado algo por el mayor, como fi de parte de Dios les fueffe mandado, no fufren tardança en hazerlo. Deftos tales dize el feñor. En oyendo me luego me obedefcio. Y en otro lugar dize a los doctores. El que a vofotros oye, a mi oye. Pues eftos tales dexando luego fus cofas, y su propria voluntad defoccupádo fus manos y dexádo por acabar lo que tenian començaco, con el pie aparejado a obedefcer, figuen có obras la voz del que les máda, y quafi en un púto concurren el mádamiento del maeftro y la perfecta obra del difcipulo, y con prefteza del temor de Dios, entrambas cofas juntamente cumplé aquellos: que tienen deffeo de yr a la vida eterna. Y por efto fepan que toman eftrecho camino fegun lo que el feñor dize. Eftrecho es el camino que lleua a la vida. Porque eftos no viuiédo por fu aluedrio, y no obedefciédo a fuf deleytes, mas guiandofe por parefcer y mandamiento ageno, deffean viuir en los monafterios y tener abbad a quien eften fubjectos. Y fin dubda eftos tales imitan lo que el feñor dize. No vine a hazer mi voluntad, fino la de aquel que me embio. Y efta obediencia entonçes es accepta a Dios, y fuaue a los hóbres fi lo que nos es mandado lo cumplimos, no con miedo ni tibieza, ni con tardança, ni con murmuracion, ni con refpuefta como que no queremos. Porque el que a los mayores obedefce, a Dios obedefce. El qual dixo. El que a vofotros oye, a mi oye. Y deuen los difcipulos pagar de buena gana la deuda de la obediencia, pues que efta efcripto, que ama Dios al que le da, de buena gana lo que le da. Porque fi el difcipulo obedefce de mala gana y murmura, no folamente con la boca, mas aun con el coraçon, aunque cúpla lo que le mandan, ya no fera accepto a Dios, que mira el coraçon del que murmura, y tal obra como efta no la agradefcera Dios, antes incurre el que la haze, en la pena de los que murmuran, fi con fatisfacion no fe emendare. 

Del filencio

Cap. VI.

Hagamos lo que dize el profeta. Dixe, guardare mis caminos por no peccar con mi lengua. Pufe guarda en mi boca, enmudefci, y humilleme, y calle aun de las cofas buenas. En efto mueftra el propheta, que fi algunas vezes por la guarda del filencio, aun las buenas palabras deuemos callar, quanto mas por la pena del peccado deuemos ceffar de las malas? Afsi q aunque las hablar feá buenas, fanctas y de edificacion, pocas vezes fe de licencia a los perfectos difcipulos para hablar por la grauedad del filencio, pues efta efcripto. En el mucho hablar no huyras peccado, y en otro lugar, la muerte y la vida eftan en manos de la lengua., Porque el hablar y enfeñar conuiene al maeftro, el callar y oyr, cóuiene al difcipulo. Poréde fi algo fe huuiere de preguntar al mayor, con toda humildad de fubjection y reuerécia fe le pregunte, de manera que no parefca que habla nadie mas de lo que conuiene. Mas las palabras ociofas, o de chocarrerias y mouientes a rifa, condemnamos las có perpetua claufura en todo lugar, y no confentimos.

De la humildad

Cap. VII.

Da nos vozes o hermanos la efcriptura diuina, diziendo. Qualquier que fe enfalça fera humillado, y el que fe humilla, fera enfalçado. Y quando efto dize, mueftra nos que toda altiuez es linage de foberuia, de la qual el profeta mueftra que fe guardaua, quando dize. Señor no fe enfoberuefcio mi coraçon, ni fe me leuantaron mis ojos, ni anduue en grandezas, ni en marauillas fobre mi. Pues que? fino fentia humilmente de mi, mas enfalçe mi anima, como el deftetado para con fu madre, anfi des el gualardon a mi anima. De aqui es hermanos, que fi queremos alcançar la cumbre de la muy alta humildad, y fi queremos fubir a aquella celeftial altura, a la qual por la humildad defta prefente vida fe fube, es menefter, que para que nueftras obras vayan fubiendo, leuantemos aquella efcalera que en fueños aparefcio a Iacob. Por la qual le fueron moftrados angeles que fubian y baxaban. Ninguna otra cofa fin duda entendemos en efta fubida y baxada, fino que por la foberuia baxamos, y por la humildad fubimos. Y la efcalera que ve leuanta, en nueftra vida en efte figlo La qual en el coraçon humillado la leuanta Dios hafta el cielo, los lados defta efcalera dezimos que fon, nueftro cuerpo y nueftra anima, en los qles el llamamiéto diuino pufo diuerfos grados d humildad y difciplina pa fubir por ellos. 

El primer grado.

El primer grado de la humildad es, fi poniédo el móge el temor d Dios ante fus ojo huyere totalméte el oluido. Y fiépre fe acuerde de todas las cofas q Dios mádo, y como los q le menofpreciá, dá cófigo en el infierno por fus peccados, y tracte y piése fiépre que fu animo la vida q efta apareja, da a los q temé a Dios. Y guardádofe cada hora de los peccados y vicios del péfamiéto de la légua, de los ojos, de las manos, de los pies, y de la propia volútad, póga diligécia en apartar de fi los deffeos de la carne. Piéfe el hóbre q le efta Dios cada hora mirádo defde el cielo, y q có los ojos de fu diuinidad, vee en qlquier lugar las obras de los hombres, y tábien los angeles le hazé relacion dellas en todo tiépo. Mueftranos efto el profeta, quando nos declara quá prefente efta fiempre Dios a nueftros penfamientos, diziédo. El feñor es el que efcudriña los coraçones y las renes, el feñor conozce los péfamientos de los hombres, q fon vanos. Tambié dize. Entédifte feñor mis penfamiétos de lexos. Y el péfamiento del hóbre fe manifeftara a ti. Para tener cuydado de defterrar fus penfamientos malos, diga fiempre el humilde hermano en fu coraçon. Entóces fere fin mázilla delante de Dios, fi me guardare de mi maldad. Pero la propia voluntad afsi nos es defendido, cumplirla que dize la efcriptura. Aparta te de tus voluntades y tábien rogamos a Dios en la oracion q fe haga, fu voluntad en nofotros. Pues con razon fomos enfeñados a no hazer nueftra voluntad, para q nos guardemos de aquello q la efcriptura dize. Ay caminos q a los hóbres parefcé derechos, cuyos fines vá a parar en la profundidad del infierno. Y para q nos guardemos de aquello q de los negligétes es dicho. Corrompieronfe y hizieronfe abominables en fus voluntades. En los deffeos tambien de la carne creamos que nos efta Dios prefente, fegun lo que dize el profeta al feñor. Delante de ti eftan todos mis deffeos, y por efto deuemos guardar nos de todo mal deffeo, por q la muerte efta puefta a la puerta del deleyte. Por lo qual la efcriptura dize. No te vayas tras tus appetitos. Pues fi los ojos del feños mirá a los buenos y a los malos, y el feñor des del cielo mira fiempre fobre los hijos de los hóbres, para ver fi ay quié entienda y bufque a Dios, y los angeles q nos fon deputados de dia y de noche reprefentan al feñor nueftras obras: deuemos hermanos de guardarnos, que (como el profeta dize en el pfalmo) No nos vea Dios inclinados a lo malo y hechos fin prouecho, y dexando de caftigar nos en efte tiempo porque es piadofo, y efpera que nos conuertamos a fer mejores, fino lo hizieremos, nos diga en el tiépo venidero. Efto hizifte y calle. 
El fegundo grado, de la humildad es, fino amando fu propia voluntad, no fe deleytare el móge en cumplir fus deffeos, mas figuiere aquella voz del feñor, que dize. No vine a hazer mi voluntad, fino la de aquel que me embio, y tambien dize la efcriptura. La voluntad tiene pena, y la necefsidad es caufa de corona. 
El tercero grado de la humildad es fubjectarfe a fu mayor por amor de Dios, con perfecta obediencia imitando al feñor de quien dize el apoftol. Hizo fe obediente hasta la muerte. 
El quarto grado de la humildad es, fi fiédo en la obediencia mandadas al monge cofas difficultofas y contra la propia voluntad, y fiendo le hechas qualefquier iniurias, con confciencia callada fe abraçare con la paciencia, y no fe canfare de fuffrir, ni dexare lo començado, pues que dize la efcriptura. El que perfeuerare hafta la fin effe fera faluo. Y tambien dize. Esfuercefe tu coraçon y fufre al feñor, y moftrádo la fancta efcriptura, que el que fuere fiel a de fuffir por amor del feñor todas las cofas, aunque le fean contrarias a fus deffeos, dize en perfona de los que las fuffré. Por ti feñor fomos mortificados cada dia, y fomos tenidos por ouejas apartadas para matar, y feguros por la efperança que tienen del galardon diuino, profiguen adelante y dizen. Mas en todas eftas cofas vencemos por aquel que nos amo. Y en otro lugar dize la efcriptura. Probafte nos feñor con fuego, como fe çendra la plata, permitifte nos caer en lazos pufifte tribulaciones pefadas fobre nueftras efpaldas. Y para moftrar que deuemos eftar fubjectos a algun fuperior, profigue y dize. Pufifte hombres fobre nuestras cabeças. Y aun los que en las aduerfidades e injurias cumplen có paciencia el mandamiento de Dios, heridos en un carrillo, ponen el otro. Y al que les toma la capa, dexale tambien el fayo. Alquilados para mil paffos, andá dos mil y con el apoftol fuffren a fuf falfos hermanos. Tienen paciencia en las perfecuciones Y bendizen a los que los maldizen. 
El quinto grado de la humildad es fi el monge con humilde confefsion defcubre a su Abbad todos los malos penfamientos que a fu coraçon vinieren, y todos los males que fecretamente huuiere cometido. Efto nos mueftra la efcriptura fancta, diziendo. Defcubre al feñor tu camino, y ten efperança en el. Y tambien dize. Confeffa os al feñor porque es bueno, porque para fiempre es fu mifericordia. Anfi mefmo dize el profeta. Defcubri te feñor mi pecado, y no encubri mis injufticias. Dixe. Yo confeffare contra mi mis culpas al feñor, y tu perdonafte la maldad de mi coraçon. 
El fexto grado de la humildad es fi el monge fe contentare con lo que otros tienen por cofa de defprecio y baxeza, y para todo lo que le fuere mandado fe tuuiere por indigno, y fe juzgare por mal obrero, diziendo con el profeta. He me tornado como fi no fueffe nada, ni fuieffe nada, hizeme como beftia en tu perfencia, y yo fiempre eftoy contigo. 
El feptimo grado de la humildad es fino folamente con la lengua, fe confeffare fer el menor y mas baxo de todos, mas aun lo creyere anfi en lo intimo de fu coraçon, humillandofe y diziendo con el profeta. Yo foy gufano, y no hombre, denuefto de los hombres, y defecho del pueblo. Enfalçeme. Y defpues humilleme, y confundime, y tambien dize. Buena cofa fue par mi hauerme vos feñor humillado, para que aprenda vueftros mandamientos. 
El octauo grado de la humidad es, fi ninguna cofa hiziere el monge fino lo que enfeña la regla comun del monafterio y los exemplos de fus mayores. 
El noueno grado de la humildad es, fi el monge guardare fu lengua de hablar, y teniendo filencio, no hablare hafta fer preguntado, pues que mueftra la efcriptura que en mucho hablar no fe efcufa peccado, y que el hombre hablador no fe a enderezado en la tierra. 
El dezeno grado de la humildad es, fi no fe mouiere con ligereza y contentamiento a reyr, porque efta efcripto. El nefcio alça fu voz en la rifa. 
El onzeno grado de la humildad es, fi el monge hablare manfamente y fin rifa, humilmente y con grauedad pocas palabras y conformes a razon, y no con vozes fino fegun lo que efta efcripto. El fabio en pocas palabras fe da a entender. 
El dozeno grado de la humildad es, fi el monge no folamente tuuiere humildad en el coraçon, mas aun por obras la moftrare a todos los que le vieren, conuiene a faber que en el trabajo, en el monafterio, y en la yglesia, en la huerta, en el camino, en el campo, o donde quiere que eftuuiere fentado o andando, o eftando en pie efte fiempre inclinada la cabeça, hincados los ojos en tierra, teniendo fe fiempre por hombre obligado a penar por fus peccados. Pienfe que ya efta prefente el efpantofo juyzio de Dios, diziendo siempre configo, lo que aquel Publicano euangelico, hincados los ojos en tierra, dezia. Señor yo peccador no merefzo alçar los ojos al cielo, Y tambien con el profeta. Inclinado eftoy y humillado en todo. 
Pues fubidos eftos grados de humildad, luego el monge llegara aquella charidad, que fiendo perfecta hecha fuera el temor, con la qual todo aquello que primero guardaua con miedo, lo començara a guardar fin ningun trabajo anfi por la buena coftumbre como por naturaleza, no fe mouiendo ya por temor del infierno, fino por amor de Chrifto y por aquella buena coftumbre y deleyte de las virtudes. Las quales cofas todas el feñor en fu obrero limpio ya de vicios y peccados, por la gracia del efpiritu fancto tema por bien de obrar. 

De los officios diuinos de noche como fe han de dezir

Cap. VIII.

En el tiempo de inuierno, efto es defde el primer dia de Nouiembre hafta la Pafcua, fegun confideracion de razon fe deuen leuantar los monges a la octaua hora de la noche, de manera que duerman hafta un poco defpues de media noche, para que fe leuanten digeftos, y el tiempo que quedare defpues de maytines, aprouechenfe del los que há menefter eftudiar algo en el pfalterioo fus lectióes, y en meditacion. Mas defde Pafcua hafta el fobredicho primero dia de Nouiembre, de tal manera fe modere la hora de dezir los maytines, que con folo un poco de efpacio que fe de a los hermanos para falir a lo que ouieren menefter fe puedan luego començar las laudes, que le han de dezir quádo amanefce. 

Quantos pfalmos fe han de dezir en las horas de la noche

Cap. IX.

En el tiempo del inuierno, dicho el vergo Deus in adiutorium meum intende, Refpó. Domine ad adiuuandum me feftina. Diga fe luego tres veces, Domine labia mea aperies, & os meú annunciabit laudem tuam. Defpues de lo qual fe ha de dezir el tercero pfalmo con Gloria patri: efpues defte diga fe el pfalmo nouenta y quatro có Aña Inuitatoria o cátafe areo, defpues un hymno de fant Ambrofio, defpues feys pfalmos con antiphonas: los quales dichos, y dicho el verfo, el Abbad de la bendiction, y fentados todos en fuf fillas lean los hermanos por orden tres lectiones, en el libro fobre el atril, entre las quales fe canten tres refpófos, los dos fe digan fin gloria, y en el que fe dize defpues de la tercera lection, el q le cantare diga Gloria, la qual quando el que canta començare a dezir, luego todos fe leuanten de fuf fillas por honrra y reuerencia de la fancta Trinidad. Los libros que fe leyeren a los maytines fean de la fagrada efcriptura, anfi del viejo como del nueuo teftamento: y leanfe tábien la expoficiones de las mefmas efcripturas que los padres muy nombrados catholicos y de buena fama hizieron. Defpues deftas tres lectiones có fus refpófos, figanfe otros feys pfalmos que fe han de dezir có alleluya. Defpues defto figafe la lection del Apoftol, (efto es la capitula) que fe ha de dezir de coro y el vergo, y la plegaria d letania, Kyriele y fon: y anfi fe acaban los maytines. 

Como fe deue hazer en verano el officio del loor diuino al tiempo de la noche

Cap. X.

Defde Pafcua hafta el primer dia de Nouiembre, guardefe el numero de los pfalmos que arriba fe ha dicho, faluo que no fe digá lectiones en el libro, por la breuedad de las noches, fino que en lugar de las tref lectiones fe diga una de coro del viejo teftamento, defpues dela qual fe figa un breue refponfo, y todas las otras cofas fe cumplan como dicho efta, efto es, que núca fe digan menos de doze pfalmos a los maytines alléde del tercero y nonagefimo quarto.

Como fe han de dezir los maytines los domingos

Cap. XI.

El demingo leuantenfe un poco mas temprano a maytines, en los quales fe tenga efta forma. Cantados como ya hemos ordenado feys pfalmos y el verfo fentados todos por fu orden en fuf fillas leanfe el libro dela manera q hemos dicho quatro lectiones con us refponfos. Y solaméte en el quarto refponfo diga el que le cantare Gloria patri. La qual quando començare leuantenfe todos con reuerencia. Defpues deftas lectiones figanfe por orden feys pfalmos con antiphonas como los primeros, y el verfo: defpues de los quales leáfe otra vez otras quatro lectiones có fus refpófos dela manera que arriba diximos: y defpues diganfe tres canticos de los prophetas los q ordenare el abbad, cátados có alleluya: y dicho el verfo, dada la benedictió del abbad, léafe otra quatro lectiones del nueuo teftaméto, por la ordé q efta dicha, y defpues del quarto refponfo comience el abbad el cantico. Te Deum laudamus, el qual dicho, lea el abbad vna lectió del euangelio eftando todos en pie con temor y reuerencia: y acabada de leer refpondan todos, Amen. Y profiga luego el abbad el cático, Te decet laus. Y dada la benedictió comiencéfe las Laudes. Efta ordé de maytines fe guarde en todo tiempo, afsi de verano como de inuierno, los dias de los domingos, faluo fi acaefciere leuantarfe tarde, que entonces podranfe abreuiar las lectiones o los refponfos: pero en todo cafo fe prouea, que nunca efto fea menefter, y fi alguna vez acaefciere, alli en el choro fatisfaga fufficientemente aquel, por cuya negligencia viniere aquel defecto. 

Como fe han de dezir las horas matutinales q fe llaman Laudes

Cap. XII.

En las laudes del Domingo diga fe primeramente el pfalmo 66 fin antiphona ygualmente, defpues digafe el pfal. 50 có alleluya, defpues del qual fe diga el pfalmo ciéto y diez y fiete, y el pfalmo 62. Defpues las benedictiones, defpues las laudes y vna lectió del Apocalypfi de coro: y vn refponfo breue, y el hymno de fant Ambrofio, y el verfo: y el cantico del euangelio, y la letania que es Kyrie elezfon, Pater nofter: y anfi fe acaban. 

Como fe han de dezir las laudes los dias feriales

Cap. XIII.

En los dias feriales la folénidad delas laudes, matutinales fe haga defta manera que fe diga el pfalmo fefenta y feis fin antiphona ygualmente y defpacio como en el domingo, porq todos fe alleguen al quinquagefimo pfalmo que fe ha de dezir con antiphona, defpues del qual fe digá otros dos pfalmos fegun la cotumbre (efto es) que en la fegúda feria fe digan el quarto y tricefimoquinto. En la tercera feria el quadragefimo segundo y quinquagefimo fexto. En la quarta feria el feptuagefimo tercio, y el fexagesimo quarto. En la quinta feria el octogefimo feptimo, y el octogefimo nono, en la fexta feria el feptuagefimo quinto, y el nonogefimo primo. El fabbado el centefimo quadragefimo fegundo, y el Cantico del Deuteronomio que fe ha de diuidir en dos glorias: y en los otros dias digafe vn cantico de los profetas como lo canta la yglefia Romana. Defpues defto digáfe las laudes, que fon el pfalmo Laudate dominum de coelis, con los dos figuientes, defpues vna lection del Apoftol que fe ha de dezir de coro defpues el Refponfo breue y el hymno de fant Ambrofio, el vergo, el cantico del euangelio, y la letania, y afsi fe acaben. Pero las laudes, ni las vifperas no fe acaben fin que a la poftre por fu orden diga el mayor la oració del Señor a alta voz, de manera que le oyan todos por las efpinas de efcandalos que fuelen nafcer: porque auifados por la promeffa que fe haze en efta oracion, diziedo, Perdona nos Señor nuestras offenfas como nofotros perdonamos a nuestros offenfores fe limpien todos defte vicio: mas en las otras horas fola la poftrera parte defta oracion fe diga alto, para que todos refpondan, Sed libera nos a malo. 

Como fe deue hazer el officio diuino de las Vigilias de la noche en las feftiuidades de los fanctos.

Cap. XIIII.

En las fieftas de los fanctos y en todas las folennidades diganfe los maytines del dia del domingo, faluo que los pfalmos, antiphonas y lectiones fean pertenefciétes al mefmo dia, pero tenga fe la manera que efta dicha. 

En que tiempo fe ha de dezir Alleluya

Cap. XV.

Defde el fancto dia de pafcua hafta pentecoftes fiempre fe diga alleluya, afsi a los pfalmos como a los refponfos, mas de Pentecoftes hafta el principio de la quarefma folaméte fe diga a los maytines defpues d los feys poftreros pfalmos, tambien todos los domingos fuera de la Quarefma los canticos de los maytines, y prima y tercia, fexta, y nona fe digan con alleluya, mas las vifperas con antiphonas, los refponfos nunca fe digan con alleluya, fino es pafcua hafta pentecoftes. 

Como fe ha de dezir el officio diuino entre dia

Cap. XVI.

Pues el propheta dize, fiete vezes al dia te alabe, efte feptenario numero fagrado cumpliremos fi a maytines, prima, tercia, fexta, nona, vifperas y completas pagaremos los officios de nueftra feruidumbre: porque deftas horas dixo el profeta, fiete vezes de dia te alabe, que de las vigilias de la noche el mefmo profeta dize, a media noche me leuantaua a alabarte. Pues que anfi es a eftas horas demos alabança a nueftro Criador por los juyzios de fu Iufticia (efto es) a laudes, prima tercia, fexta, nona, vifperas y cópletas, y de noche nos leuantemos a alabarle. 

Quantos pfalmos fe han de dezir en aquellas mesmas horas de dia

Cap. XVII.

Ya hemos repartido la orden de la pfalmodia delos maytines y laudes, agora veamos de las otras horas q fe figuen. A la hora de prima fe digan tres pfalmos diftinctamente y no debaxo de vn Gloria patri, El hymno q pertenece a cada hora fe ha de dezir, defpues del Verfo Deus in adiutorium meum intende, antes que los pfalmos comiencen. Defpues de acabados eftos tres pfalmos diga fe una lection o capitula, un vergo y Kyrieleyfon, y anfi fe acabé. La tercia, fexta y nona, celébrafe de la mefma manera (efto es) que fe diga el verfo, y los hymnos, que pertenecé alas mefmas horas, y cada tres pfalmos vna capitula, y el verfo y Kyriel. y anfi fe acaben. Si el conuento fuere mayor diganfe eftas horas con antiphonas, defpues de los quales fe diga vna Capitula, defpues del refponfo el Hymno de fant Ambrofio, el vergo, el Cantico del Euangelio, la Letania, la oracion del Pater nofter: y anfi fe acaben. Las Completas fe cumplan con tres pfalmos: los quales fe han de dezir ygualmente fin antiphonas, despues dellas el hymno dela mifma hora, vna capitula, el verfo, y Kyrieleyfon, y la bénedictio, y afsi fe acaben. 

Porque orden fe han de dezir los Pfalmos

Cap. XVIII.

Primeramente en todas las horas fe diga el verfo, Deus in adiutorium meum intéde, Domine ad adiuuandum me feftina, y Gloria patri. Defpues el hymno de cada hora, defpues a la Prima en los Domingos diganfe quatro capitulos del pfalmo centefimo decimo octauo, mas a las otras horas (efto es) tercia, fexta y nona, digáfe cada tres caitulos del mefmo pfalmo a la prima del lunes diganfe tres pfalmos (efto es) el primero, el fegúdo, el fexto, y anfi cada dia hafta el domingo fe digan a prima tres pfalmos, hafta el pfalmo diez y nueue, de tal manera que el pfalmo nono, y el pfalmo decimo feptimo, fe partan en cada dos Glorias, y de tal manera fe haga que fiempre fe comiencen los maytines del domingo defde el pfalmo vicefimo. A la tercia, fexta y nona del lunes, diganfe los otros nueue capitulos, que quedan del pfalmo centefimo decimo octauo en cada hora tres capitulos. Acabado el pfalmo centefimo decimo octauo en los dos dias del domingo y lunes, el martes a tercia, fexta y nona cantenfe cada tres pfalmos, desde el pfalmo centefimo decimo nono, hafta el pfalmo centefimo vigefimo feptimo, que fon nueue pfalmos: los quales fe digan cada dia hafta el domingo, guardando fiempre la orden, de Hymnos, Verfos, y Capitulas, que hemos dicho: de manera que fiempre el domingo tornen a començar defde el pfalmo cétefimo decimo octauo. A las vifperas cátenfe cada dia quatro pfalmos, los quales fe comiencen defde el centefimo nono hasta el pfalmo cétefimo quadragefimo feptimo, faluo aquellos q para diuerfas horas fe ha de facar (que fon) defde el pfalmo centefimo decimo feptimo hafta el pfalmo centefimo cigefimo feptuagefimo y el cétefimo trigefimo tercio, y el cétefimo quadragefimo fegundo. Todos los otros fe há de dezir a las Vifperas. Y porque ay tres pfalmos menos han fe de partir en lo que hauemos dicho los q fe hallá mayores, que fon el pfalmo centefimo trigefimo octauo, y centefimo quadragefimo tercio, y centefimo quadragefimo tercio, y centefimo quadragefimo quarto: mas el pfalmo centefimo decimo fexto: porque es pequeño, digafe con el pfalmo centefimo quinto decimo. Repartido el orden de los pfalmos de vifperas, lo de mas que es las capitulas y refponfos: los hymnos, vergos, cáticos, digafe como arriba lo hemos ordenado. Pero a Cópletas cada dia fe digan los mefmos pfalmos (efto es) el quinto, el nonagafimo, y el centefimo tricefimo tercio. Ordenada la pfalmodia del dia, todos los otros pfalmos que quedan repartanfe ygualméte en los maytines de las fiete noches partiendo los que fueren muy largos, y pogan fe doze pfalmos para cada noche. Por efto principalmente amoneftamos que fi a alguno no le agradare efte repartimiéto de los pfalmos que hauemos hecho. El los ordene fi le parefciere d otra manera mejor: con tal q de qualquier manera que fea, fe tenga refpecto a que cada femana fe diga todo el pfalterio, que fon ciéto y cinquéta pfalmos, y el domingo fe torne a repetir del comiéço en los maytines: porque muy tibio feruicio de fu deuocion mueftrá los monges, que por toda vna femana cantan menos que el pfalterio con los canticos acoftumbrados, como leamos que nueftros fanctos padres con diligente feruor cumplian efto en vn dia, lo que plega a Dios que nofotros tibios cumplamos en vna femana entera. 

De la difciplina que fe deue guardar diziendo el officio diuino

Cap. XIX.

En todo lugar creemos que efta Dios pfente, y q los ojos del Señor dóde quiera miran a los malos y a los buenos, pero fin dubda algúa creemos q efto haze Dios có mas particular fauor, quádo eftamos en el officio diuino. Por effo acordemonos fiépre de lo q dize el profeta. Seruir al feñor có temor. Y en otro lugar: Cantad fabiamente y en el acatamiento de los angeles cantare alabando te. Pues que anfi es cófideremos como deuemos eftar en el acatamiento de Dios y de fus angeles, y de tal manera eftemos en la oracion: que nueftro efpiritu concierte con nueftra voz. 

De la reuerécia que fe deue tener en la oració

Cap. XX.

Si quando queremos perfuadir algo a los hombres poderofos no lo ofamos dezir fino có humildad y reuerécia, quáto mas al feñor de todas cofas deuemos fupplicar con toda humildad y pureza de deuoció? y no penfemos que hemos de fer oydos con multiplicar palabras: fino con deuocion y compunction de lagrymas, por lo qual la oracion deue fer pura, y breue, faluo fi alguna vez por infpiracion de la diuina gracia fe alargare: pero en el cóuento en todo cafo fe abreuie la oració, y hecha feñal por el mayor, todos juntamente fe leuanten.

Delos decanos del monafterio

Cap. XXI

Si el conuento fuere mayor efcojanfe de algunos monges de buena fama y fancta conuerfacion, y fean pueftos por decanos, los quales tengan cuydado de fus decanias en todo, conforme a los mandamientos de Dios y de fu Abbad. Y eftos decanos fean efcogidos tales que el Abbad ferugamente reparta con ellos fus cargos, y no fe alijan por orden, fino fegun el merito de la vida, y la doctrina que fabé. Y fi alguno dellos por ventura hinchado con foberuia fe hallare fer reprehenfible, y reprehendiendo, primera fegunda y tercera vez no fe emendare, fea quitado, y en fu lugar fea puefto otro que lo merezca, y lo mefmo eftablefcemos que fe haga del prepofito, o prior. 

Como han de dormir los monges

Cap. XXII.

Duerma cada vno en fu cama, defe les la ropa de cama fegun la manera monaftica de viuir como el Abbad lo ordenare, fi fe pudiere hazer duermá todos en vn lugar, pero fi fueren tantos que no fe fufra duerman de diez en diez, o de veynte en veynte con fus ancianos que tengan cargo de mirar por ellos. En el dormitorio fiempre arda cádela hafta la mañana. Duermá veftidos, y ceñidos con fus cintas, o con cuerdas, mas no tengan cuchillos al lado quando duermen: porque por vétura durmiédo no fe hieran entre fueños. Efta manera de dormir ordenamos para que eften los monges fiempre aparejados para que en tocando el figno fin tardança fe leuanten y procuren apreffuradamente de fe adelantar al officio diuino: pero efto fea có toda grauedad y modeftia. Los mancebos no tengan las camas vnos cerca de otros, mas eften mezclados con los ancianos: y quando fe leuantan al officio diuino llamenfe moderadamente vnos a otros, por efcufas de foñolientos. 

De la defcomunion por las culpas

Cap. XXIII.

Fi fe hallare algun hermano contumaz o defobediente, o foberuio, o murmurador, o contrario en algo a la fancta regla, y menofpreciador de los mandamientos de fus ancianos, a efte tal conforme al mandamiento de nueftro feñor, amoneften le algunos viejos fecretamente vna y dos vezes, y fi no fe enmenda fea publicamente reprehendido delante de todos, pero fi ni defta manera fe emendare, fea defcomulgado, fi entiéde quan gran pena es efta, pero fi es porfiado denle caftigo corporal. 

Que manera fe ha de tener en la defcomunion

Cap. XXIIII.

Segun fuere la manera de la culpa, afsi fe ha de eftender la medida de la efcomunion, o del caftigo, la qual medida, o pefo depende del juyzio del Abbad, mas fi algun hermano fuere hallado en culpas liuianas, fea priuado folamente de la compañia de la mefa, los que eftan apartados de la mefa, bayanfe defta manera que en el choro no leuanten pfalmos, ni antiphona, ni digan lection, hafta que ayan fatisfecho, y coman defpues del conuento folos, a la hora y en la quantidad de vianda que parefciere al Abbad que le conuiene (efto es) que fi fus hermanos comen a la hora de fexta, aquel hermano coma a la nona, y fi ellos a la nona, el a la hora de vifperas, hafta que con deuida fatisfacion alcançe perdon. 

De las culpas mas graues

Cap. XXV.

El hermano que eftuuiere en penitencia por culpa graue, efte apartado juntamente de la mefa y del choro. Ninguno de fus hermanos fe le junte en habla, ni en conuerfacion, efte folo en la obra que le mandaren hazer, perfeuerando en lloro de penitencia, y acordandofe de aquella terrible fentencia del apoftol. Que efte tal es entregado a fathanas para mortificacion de la carne, porque el efpiritu fe falue en el dia del feñor. La comida reciba la folo, y al tiépo, y fegun la medida que parefciere al Abbad, y ninguno de la benediction a el, ni a lo que comiere. 

De los que fin licencia del Abbad fe juntan a los defcomulgados

Cap. XXVI.

Si algun hermano fe atreuiere a jútarfe de qualquier manera q fea, fin mádamiento de fu Abbad có el hermano q efta defcomulgado, o hablare, o le embiare méfages de fe le la mefma pena de la excómunió. 

Del cuydado que el Abbad deue tener cerca de los defcomulgados

Cap. XXVII.

Con toda diligécia téga cuydado el Abbad de los hermanos que peccaré, porque no es el medico neceffario para los fanos, fino para los enfermos. Y por efto deue vfar de todas las maneras que vfa el fabio medico. E embiarle por confoladores algunos hermanos ancianos y fabios para que como de fuyo cófuelen a fu hermano que anda vaciládo. Y le prouoquen a fatisfazer con humildad, y le confuelen, porque con demafiada trifteza no desfallezca, fino que como el apoftol dize. Se confirme la charidad en el y hagan todos oracion por el. Por que gran cuydado y diligécia deue poner el Abbad, y procurar con toda fagacidad, e induftria, que no fe le pierda algúa d las ouejas que le eftan encomendadas. Sepa que recibio cuydado sobre las animas enfermas, y no tyrannia fobre las fanas, y tema la amenaza del profeta, por quien el feñor dize. Lo que veyades grueffo tomarades, y defechauades lo flaco. Imite el exemplo de aquel buen paftor, que dexadas las nouéta y nueue ouejas en el defierto, vino a bufcar vna que fe auia perdido, de cuya enfermedad vuo tanta compafsion que tuuo por bien de ponerla en fus fagrados ombros, y boluerla al rebaño. 

De los que muchas vezes caftigados no se emendaren

Cap. XXVIII.

Si algun hermano muchas vezes caftigado por qualquier culpa, y aun fiendo defcomulgado, no fe emendare, de fe le otro caftigo mas graue (efto es) que procedan contra el por rigor de açotes, y fi aun afsi no se emédare, o (lo que Dios no quiera) leuantado por vetúra en foberuia quifiere aun defender fus obras, entóçes el Abbad haga lo que el fabio medico, fi pufo blanduras, fi vnguentos de exhortaciones, fi medicinas de las fanctas efcripturas, fi al fin cauterio de defcomunion, o heridas de açotes, fi viere que ninguna cofa aprouecha fu induftria, añada lo que es mas que todo, que es la oracion fuya y de todos los hermanos para que el feñor, que todo lo puede, obre falud en el hermano que efta enfermo, y fi ni aun defta manera fanare, entonces vfe ya el Abbad de hierro de cortar, fegun lo que dize el apoftol. Apartad el malo de vofotros. Y en otro lugar. El infiel, fi fe fuere, vayafe. Porque vna oueja contagiofa no inficione todo el rebaño. 

Si fe deuen recibir los hermanos que fe falen del monafterio

Cap. XXIX.

El hermano que por fu propio vicio fe fale, o le echan del monafterio, fi quifiere tornar, promera primero toda enmienda del vicio por que falio, y anfi recebido en el poftrer lugar, para que en efto fe prueue fu humildad, y fi otra vez fe faliere, fea hafta tres vezes recebido defta manera, pero defpues, fepa que le fera negada toda entrada para tornar a fer recebido. 

De los que fon de poca edad como deuen fer corregidos

Cap. XXX.

Toda edad y entendimiento deue tener fu propia medida, por lo qual quando quiera que los niños, o mancebos de poca edad, o los que aun no entienden quan graue es la pena de la defcomunion, peccaren fean corregidos con muchos ayunos, o có afperos açotes, por que fanen. 

Qual deue fer el cillerizo del monafterio

Cap. XXXI.

El cellerizo del monafterio fea efcogido del conuéto tal q fea fabio y maduro en fus coftúbres, téplado, no muy comedor, no foberuio, no bulliciofo, no deflenguado, no perezofo, no dperdiciador, fino temerofo d Dios, el ql pa todo el cóuéto ha de fer como padre tenga cuydado de todo, pero ninguna cofa haga fin mandando del Abbad, guarde las cofas que le mandaren, y no contrifte a fus hermanos, fi algun hermano le demandare por ventura algunas cofas fuera de razon, no le entriftezca, defpreciáole, mas con humildad y con buenas razones, niegue lo que fuere mal pedido. Guarde fu anima, acordandofe fiempre de aquella apoftolica doctrina. Que el que bien adminiftrare, buen grado de gloria ganara para fi. Téga cuydado con toda diligencia de los enfermos, de los muchachos, de los huefpedes, y de los pobres, fabiendo fin duda que de todos eftos dara razon el dia del juyzio. Todas las alhajas del monafterio, y toda la haziéda guarde lo como los vafos fagrados del altar, y ninguna cofa le parezca que ha de tener en poco, ni fea auariento, ni prodigo, ni defperdiciador de la hazienda del monafterio, fino que todo lo haga medidamente conforme al mandamiento del Abbad. Sobre todo tenga humildad, y a quien no vuiere que le dar, refpondale con buenas palabras, porque efcripto efta. Que la buena palabra vale mas que la buena dadiua. Todo lo que el Abbad le encomendare, tenga a fu cargo, y lo que le vedare, no prefuma de fe entremeter en ello. A los hermanos de les la racion que les eftuuiere ordenada a fu tiempo y fin efcufa, porque no los offenda, acordandofe de la palabra de Dios que dize, lo que merefce el que efcanzalizare a algúo de los pequeño. Si el cóuento fuere gráde, den le compañia de la qual ayudado cumpla fin pefadumbre fu officio. Lo que fe huuiere de dar de fe a horas conuenibles, y a las mefmas fe pida, lo que fe huuiere de pedir, porque ningúo fe turbe, ni fe contrifte en la cafa de Dios.

De las halhajas del monafterio

Cap. XXXII.

Para guarda de la hazienda del monafterio en herramientas, o veftiduras, o en qualefquier otras cofas, proueba el Abbad d hermanos de cuya vida y coftumbre efte feguro, y reparte fe las como le parefciere que conuiene, para que las recojan y guarden, de las quales el Abbad tenga vn memorial, para que quando los hermanos en las cofas que les fon encomendadas fucceden vnos a otros, fepa cada vno dellos lo que queda y lo que refcibe. Si alguno no tractare las cofas del monafterio con diligencia y limpieza. fea reprehendido y fi no fe emendare fea caftigado. 

Si deuen los monges tener proprio

Cap. XXXIII.

Principalmente efte vicio fe ha de quitar del monafterio, que ninguno prefuma de dar, ni de recebir algo fin mandarlo el Abbad, ni tener cofa propria, ni libro ni tabla para efcreuir, ni el punçon con q en ella fe efcriue, y finalmente ninguna cofa pues que ni fus cuerpos, ni fus voluntades pueden tener en fu poder. Todas las cofas neceffarias efperen recebir las del padre del monafterio, y no tengan licencia de poffeer, fino lo que el Abbad les diere o permitiere, fean todas las cofas communes a todos, conforme a lo que efta efcripto, y ninguno fe atreua a dezir, o tener cofa alguna por fuya, y fi alguno fe hallare deleytarfe en efte abominable vicio, fea vna y dos vezes amoneftado, y fino fe emendare, paffe por la correctió regular. 

Si deuen los monges recebir todos ygualmente las cofas neceffarias

Cap. XXXIIII.

Escripto efta, que fe repartia a cada vno, fegun lo que cada vno auia menefter, en lo qual no dezimos que aya accepcion de perfonas (lo que Dios no quiera), fino confideracion de las enfermedades. Porende el que menos ha menefter, de gracias a Dios, y no fe entriftezca de lo que a otro dieré, y el que mas ha menefter, muhillefe por fu flaqueza, y no fe enfoberuezca por la mifericordia q con el fe haze. Y anfi todos los miembros eftaran en paz. Sobre todo, no parezca en el monafterio el mal de la murmuracion, por palabra, ni feñal alguna, aunque haya qualquier caufa, y fi alguno fuere hallado en efto, fea corregido con rigurofa difciplina. 

De los femaneros de la cozina

Cap. XXXV.

Los hermanos firuanfe vnos a otros, de manera que ninguno fe efcufe del officio de la cozina fino fuere, o por enfermedad, o por eftar occupado en alguna cofa de grá prouecho, porque de aquello fe gana mayor galardon. A los flacos den les quien les ayude, porque no hagan efto có trifteza, fino que todos auiendo lo menefter tengan quien les ayude, fegun el numero del conuento y el fitio del lugar. Si el conuento fuere grande, fea el cillerizo efcufado de la cozina, o fi algunos fegun diximos, eftuuieren occupados en otras cofas de mayor prouecho, pero todos los otros firuanfe vnos a otros con charidad. El que fale de fu femana, limpie el Sabbado lo que fuele limpiarfe, y laue tambien los paños con que los hermanos fe limpiá las manos o los pies. Y afsi el que fale, como el que entra a firuir, lauen los pies a todos. Las vafijas de fu officio tornen las limpias y fanas al cillerizo, y el lo de por cuenta al que entra, para que fepa lo que da, y lo que recibe. Los hermanos femaneros de la cozina, vna hora antes del comer puedan beuer fendas vezes con pan, porq al tiempo del comer firuan fin murmuracion y trabajo a fus hermanos, pero en las fieftas folennes fuffranfe hafta defpues de miffa. Los femaneros que entran a feruir, y los que falen, el Domingo acabados los maytines en el choro, echenfe a los pies de todo el conuento, pidiendo que rueguen a Dios por ellos. Los que falen de la femana, digan effe verfo. Benedictus es domine Deus meus qui adiuuifti me & confolatus es me. Que quiere dezir. Bendito foys señor Dios mio, que me aueys ayudado y confolado, el qual dicho tres vezes, reciben la bendiction los que falen. Y luego defpues los que entran, digan. Deus in adiutorium meum intende, Domine ad adiuuádum me feftina, que quiere dezir. Dios mio entended en ayudarme Señor daos priefa para ayudarme. Y efte repitefe tambien por todos tres vezes. Tomada la bendeiction entren a feruir. 

De los hermanos que eftan enfermos

Cap. XXXVI.

Ante todas las cofas y fobre todas las cofas fe ha de tener cuydado de los enfermos, de manera que los firuan como fi verdaderamente firuieffen a Iefu Chrifto. Porque el dixo, enfermo eftuue y vifitaftes me, y lo que heziftes có vno deftos mis pequeños, con migo lo heziftes. Pero los mifmos enfermos confideren que por honrra de Dios los firué, y có fus demafias no contriften a los hermanos que los firuen, los quales empero deuen fuffirfe con paciencia, por que con los tales fe gana mayor galardon. Afsi que el Abbad tenga muy gran cuydado, que ninguna negligencia aya en la cura de los enfermos, para los quales haya vn apofento aparte depurado y vn miniftro temerofo de Dios y diligente y folicito. Los baños denfe a los enfermos quando fuere menefter, pero a los fanos, efpecialmente a los mancebos, pocas vezes fe les permitan, el comer de la carne tambien fe permitta a los enfermos, y a los muy flacos para conualefcer, mas en eftando mejores todos fe abftengan de comer carne como es de coftumbre. Tenga el Abbad gran cuydado que el cillerizo, ni los que les firuen, no tégan negligencia en lo que toca a los enfermos, por que a el le tocá todo lo que peccan fus difcipulos. 

De los viejos y de los niños

Cap. XXXVII

Aunque con eftas edades de los viejos y de los niños, naturalmente nos mouemos a mifericordia, pero tambié la auctoridad de la regla tenga efte miramiento, y confiderefe fiempre en ellos la flaqueza, y en ninguna manera fe guarde con ellos el rigor de la regla en los mantenimientos, fino que con ellos fe tenga vna confideracion piadofa, y coman antes de las horas ordinarias. 

Del lector femanero

Cap. XXXVIII.

No deue faltar lection a las mefas de los monges quando comen ni tápoco deue alli el que acafo tomare el libro, fino el que huuiere de leer toda la femana, entre el Domingo. El qual quando entrare defpues de la miffa y de la communion, demande a todos que oré por el, para que Dios le libre del efpiritu de fouerbia y digan todos en el choro començando el efte verfo. Dñe labia mea aperies, & os meú annuntiabit laudé tuá que quiere dezir. Señor abrid mis labios, y mi boca nunciara vueftro loor. Y anfi tomada la benediction, entre a leer. A la mefa aya muy gran filencio, de manera que no fe oya voz ni feñal d nadie, fino de folo el que leyere, las cofas que fueren menefter para los que han de comer y beuer, de tal manera fe las firuan vnos a otros, que ninguno aya menefter demandar cofa alguna, pero fi fuere neceffario pedir algo, antes fe pida por alguna feñal que por palabra. Y ninguno prefuma alli de preguntar algo cerca de aquella lection, o de otra cofa alguna, porque no fe de occafion, faluo fi el mayor quifiere para edificació dezir breuemente alguna cofa. El hermano que fuere femanero coma algo antes que comiéçe a leer, por refpecto de la fancta cómunió para foffegar el eftomago, y porq no fe le haga difficultofo fuffir de leer en ayunas, y defpues coma có los femaneros, y có los q há feruido. Los móges no lean, ni canten por ordé, fino los que fueren para edificar los oyentes. 

De las medidas de las viandas

Cap. XXXIX.

Parefce nos que bafta para el comer de cada dia, afsi quando comé a fexta como quádo comen nona, a todas las mefas dos májares guisados por las flaquezas de muchos, para que el que no pudiere comer dl vno coma delotro. Porende a los monges baftenles dos májares guifados, y fi huuiere en cafa fructa o nafcieren otras legumbres, añada fe les otro tercero. De pan bafteles vna libra pefada para cada dia, agora ayan de comervnz vez, agora ayan de comer y cenar: y fi huuieren de cenar, de aquella libra guarde el cillerizo la tercera parte para dar a los q huuieren de cenar. Pero fi por ventura tuuieren grá trabajo, eftara en aluedrio del Abbad, fi conuiene añadir algo, efcufando fobre todo la hartura, porque nunca el monge efte indigefto, pues no ay cofa tan contraria a todo Chriftiano, como la hartura. Segun aquello que nueftro Señor dize. Mirad que no fe carguen vueftros coraçones con hartura y embriaguez. Con los mancebos que fon de menor edad no fe guarde la mefma medida, fino menor que a los mayores, guardando fobre todo la templança. Todos fe abftengá de comer carnes de animales, faluo los muy flacos y enfermos. 

De la medida del beuer

Cap. XL.

Cada vno tiene proprio donde Dios vno de vna manera y otro de otra, por lo qual con algun fcrupulo taffamos la medida, de lo q otros han de beuer y comer, pero mirádo la flaqueza de los enfermos parefce nos q bafta a cada vno vna hemina de vino (que es media açumbre poco mas o menos) al dia, mas a los que Dios da templança de abftinencia, fepan que alcançaran propio galardon. Si la necefsidad del lugar o el trabajo del calor del verano demandare mas que efto, efte en aluedrio del mayor, mirando en todo que no fe vea en el monge hartura ni embriaguez. Aunque leemos que el vino en ninguna manera es cofa de monges, mas por que efto en nuestros tiempos no fe puede perfuadir a los monges, confintamos a lo mas efto que no beuamos hafta hartar fino templadamente porque el vino aun a los fabios haze defuariar. Mas dóde fegú la necefsidad del lugar aun efta medida no fe puede hallar fino mucho menos, o d todo nada, de gracias a Dios los q alli moran y no murmuren y fobre todo amoneftamos efto q viuá fin murmuraciones. 

A que hora han de comer los monges

Cap. XLI.

Defde la fancta Pafcua hafta Pentecoftes comá los hermanó a la hora fexta y cené a la tarde: pero defde la fiefta de Pentecoftes por todo el verano, fi los monges no tienen trabajo en el cápo, o el grá calor no los eftorua el miercoles, y el viernes no coman hafta la hora de nona, pero los otros dias coman a la hora de fexta. La qual hora de comer fe guardara continuamente fi huuiere que hazer en el campo, o hiziere muy gran calor: lo qual efte a difpoficion del Abbad, y el afsi difponga y temple todas las cofas, que las animas fe faluen y lo que hazen los hermanos lo hagan fin murmuracion. Defde los Idus de Septiembre, que fon a los quatorze dias de aquel mes, hafta en principio de la quarefma fiempre coman los hermanos a la hora de nona, mas en la quarefma hafta la Pafcua coman a la hora de vifperas: y las vifperas de tal manera fe digan que no ayan menefter lumbre de candela, los que comieré fino que todo fe acabe con la luz del dia. 

Que ninguno hable defpues de Completas

Cap. XLII.

En todo tiempo deuen los monges procurar de guardar filencio, pero principalméte en las horas de la noche, y por effo en todo tiempo fea de ayuno, o fea de cena, luego que fe leuanten de cenar, fientenfe todos juntamente, y lea vno las collaciones, o las vidas de los padres, o otra cofa d edificacion para los oyentes. Pero no leá los fiete libros primeros d la Biblia, ni los libros de los Reyes: porque a los flacos en rendimiétos no fera prouechofo oyr eftas efcripturas a aquella hora: pero leanfe a otras horas, y fi fuere dia de ayuno, dichas las vifperas y paffado vn poco defpacio, alleguenfe luego a lection de las collaciones como ya diximos, y leydas quatro o cinco hojas, o lo que la hora fuffiere: juntéfe todos en vno, y en efte efpacio de la lection acuda qualquiera q en algun officio eftuuiere ocupado, y anfi todos ayútados en vno digan las completas, y falidos de completas, ninguno téga licencia mas para hablar có otro cofa alguna: y fi alguno fe hallare trafpaffar efta regla del filécio, fea graueméte caftigado, faluo fi fobreuinieffe necefsidad de huefpedes, o el Abbad mandaffe alguna cofa a alguno, lo qual fe haga honeftifsimamente y có mucha grauedad y modeftia.

De los que vienen tarde a la mefa, o al officio diuino

Cap. XLIII.

A la hora del officio diuino luego q fe oyere la feñald la cápana, dexadas todas las cofas que tuuieré entre manos, acudá có toda prefteza, pero fea có greuedad, porq ningúa occafió halle la liuiádad. Ningúa cofa pues fe ha de preferir al officio diuino, y fi algúo viniere a maytines despuef d la Gloria del pfalmo nonagefimo quarto (el qual parr efto qremos q fe diga defpacio) efte tal no efte en el choro en fu orden, fino efte el poftrero de todos en algun lugar apartado, que para los tales negligentes el Abbad huuiere feñalado, para que el y todos le vean, hafta que acabado el officio diuino por publica fatisfaction haga penitencia. Y parefce nos que deue eftar poftrero, o apartado, para que fea vifto de todos, y a lo menos por la verguença fe enmiende porque fi fuera del choro fe quedaffe, quiça algúo fera tal, que o fe eche y fe duerma, o fe fiente y occupe en parlar, y fe de occafion al demonio. Por effo es mejor, que entre détro, porque no lo pierda todo, y fe enmiende para adelante. A las horas del dia el q entrere defpues de la Gloria del primer pfalmo (fegun la ley que pufimos) efte el poftrero, y no prefuma de juntarfe con el choro de los que canten, hafta que aya fatisfecho, faluo fi el abbad le diere licécia, pero fea de manera, que fatisfaga algo por fu culpa, mas a la hora de comer, el que no llegare antes del verfo, para que todos juntos le digan, y oren: y juntamente fe fienten a la mefa, el que por fu negligencia, o por fu culpa no acudiere, hafta dos vezes fea defto reprehendido, y fi defpues no lo enmendare, no coma en la mefa có los otros, fino que apartado de la cópañia de todos, como folo, quitada la racion del vino, hafta que fatisfaga y fe enmiéde. Lo mefmo fe haga con el que no eftuuiere prefente al otro verfo que fe dize defpues de comer. Ninguno antes ni defpues de la hora eftablecida fe atreua a comer ni beuer, y fi el mayor embiare algo a alguno, y recufare de tomarlo, quádo lo huuiere gana, ni efta ni otra cofa reciba, hafta que fatisfaga como conuiene. 

De los que fon apartados de comunicar có los otros, como han de fatifazer

Cap. XLIIII.

El que por graues culpas efta apartado de la mefa y del choro, al tiempo que en el choro fe celebrare el officio diuino, efte poftrado deláte dela puerta dela yglesia, y ninguna cofa diga, fino folamente puefta la cabeça en tierra y tédido fe eche a los pies de todos los que falen del choro. Y efto haga tanto tiempo, hafta que al Abbad le parezca que ha fatisfecho, y quando llamado por el Abbad, fuere ante el, echefe a fus pies, y defpues a los de todos fus hermanos, para que rueguen a Dios por el, y entonçes, fi el Abbad lo mandare, fea recebido por el choro en la ordé que el Abbad mandare. Pero no fe atreua a leuantar pfalmo, ni lection, ni otra cofa alguna, hafta que otra vez el Abbad fe lo torne a mandar, y a todas las horas quando fe acabare el officio diuino, proftrefe en tierra en fu mifmo lugar adonde efta y defta manera fatisfaga, hafta que otra vez le mande el Abbad, que ceffe ya defta fatisfaction, mas los que por liuianas culpas eftan apartados folamente de la mefa fatiffagan en el choro, hafta que mande otra cofa el Abbad. Y efto hagan hafta que les de la dendiction y diga bafta. 

De los que yerran en el choro

Cap. XLV.

Si alguno cuando dize pfalmo o refponfo o antifona, o lection, errare y con fatisfaction no fe humillare delante de todos, De fe le mayor caftigo, pues que no quifo con humildad corregir, lo que con negligencia auia errado, pero los niños por tal culpa como efta, fean açotados. 

De los que en algunas cofas liuianas peccan

Cap. XLVI.

Si alguno eftando en qualquier trabajo de la cozina en el cillero, o en otra parte del monafterio, en el horno, o en el huerto, o en algun arte eftádo en aquel exercicio, o en qualquier lugar hiziere algun defecto, o quebrare algo o lo perdiere, o en alguna cofa donde quiera que fea excediere, y viniendo luego ante el Abbad o el conuento, no fatisfaziere de fu voluntad, y conozciere fu peccado, fiendo fabido por otro, de fe le mayor caftigo. Pero fi el peccado fuere en el anima fecreto, folamente lo manifiefte al Abbad, o a fus padres efpirituales, que fepan curralle las llagas, y no defcubrir las agenas. 

De como fe ha de denunciar la hora del oficio diuino

Cap. XLVII.

El Abbad tenga cuydado de hazer feñal, o tañer a las horas del officio diuino de dia y de noche, de manera que el lo haga, o lo encomiende a algun hermano, tan folicito, que todo fe cumpla a las horas competétes. Los pfalmos y las antifonas defpues del Abbad leuanté las por u orden, aqllos a quié fuere mandado, mas no prefuma cátar, ni leer, fino el q pudiere cúplir el tal officio, de manera q los oyétes recubá edificació, lo ql haga có temor y grauedad, aquel a quien el Abbad lo mandare. 

Del trabajo de manos que fe ha de exercitar cada dia

Cap. XLVIII.

La ociofidad es enemiga del anima, por lo qual en ciertas horas fe deué occupar los hermanos en trabajo de manos, y tambien en ciertas horas en lectió diuina, por lo qual nos parefce que có efta ordé fe repartá ambos tiépos, efto es, que defde pafcua hafta el primer dia de Octubre por la mañana falidos de prima trabajé cafi hafta la quarta hora lo q fuere neceffario, y defde la hora quarta hafta la hora fexta efté en lectió, dfpues d la fexta leuantados de la mefa repofen en fus camas con todo filencio. Y el que por ventura quifiere leer para fi, lea de tal manera, que no defafofsigue a otro. La nona digafe temprano, a la hora octaua, y defpues hagan lo que huuiere de hazer, hafta las visperas. Pero fi la necefsidad del lugar, o pobreza, requiere que por fi mefmos fe occupen en coger las miefes, no fe entriftezcan, porque entonces fon verdaderos monges, fi viuieren del trabajo de fus manos, como hizieron nueftros padres, y los apoftoles, mas hagafe todo con la medida de difcrecion por de los flacos. Defde el primer dia de Octubre hafta la quarefma, eften en lection hafta fer dadas las ocho, y a las ocho digafe la tercia. Y anfi hafta la hora de nona todos trabajen en fu obra, lo que les fuere mandado, y hecha la primera feñal de nona, dexe cada vno fu obra y eften aparejados para quando la fegunda feñal fe tañere: defpues de comer eften en lection, o rezen. En los dias de la quarefma, defde la mañana hafta la hora de las nueue cumplida eften en lection, y trabajen hafta las diez, lo que les fuere mádado, en los quales dias de la quarefma todos reciban fendos libros de la libreria. Y aquellos lean enteramente por orden, y han fe les de dar en principio de la quarefma. Pero ante todas cofas, feñalefe vn anciano o dos que cerquen el monafterio a las horas, en que los mongef eftan en lection, y miren, no aya por ventura algun perezofo, que fe efte ociofo, o hablando, y no efte occupado en la lection, el qual no folamente dañe a fi, mas eftorue a los otros, y fi tal como efto (lo que Dios no quiera) fuere hallado, fea vna y dos vezes reprehendido, y fi no fe emendare fea caftigado con la difciplina regular, de manera que los otros ayan miedo y ningun hermano fe junte a otro en horas no deuidas. El Domingo todos eften en lection, faluo aquellos que eftan deputados para diuerfos officios, mas fi alguno fuere tan floxo y negligente q no quiere o no pueda leer o meditar, encomiendefe le alguna obra q haga, de manera que no efte ociofo. A los hermanos que fon enfermos o delicados, tal exercicio, o officio fe les encomiende, que ni eften ociofos ni con mucho trabajo fean fatigados, cuya flaqueza deue confiderar el Abbad 

De la guarda de la quarefma

Cap. XLIX.

Aunque en todo tiempo la vida del monge deuria fer de tanta obferuácia como en la quarefma, pero porq de pocos es efta virtud, por effo acófejamos q en eftos dias de quarefma guarden fu vida con entera pureza, y limpié en eftos dias todas las negligécias de los otros tiempos, lo qual fe haze como deue, fi nos refrenaremos de todos los vicios, y nos occuparemos en lection, en oracion, en lagrimas, y contricion de coraçon y en abftinécia. Añadamos pues que eftos dias algo a la penfion acoftumbrada de nueftra feruidúbre, orationes particulares, abftinécia del comer y del beuer, de manera q cada vno de mas de la taffa q le efta puefta, offrezca algo de fu voluntad con gozo del efpiritu fancto al feñor (efto es) que quite a fu cuerpo algo del comer, y del beuer, y del dormir, de hablar, y de paffatiépos, para q có gozo de efpiritual deffeo efpere la fancta pafcua. Pero lo q cada vno huuiere de ofrefcer, manifieftelo a fu Abbad, y haga lo có fu oració y volútad. Porq lo q fe haze fin licécia del padre efpiritual, atribuyr fe ha a prefumpcion y a vana gloria, y no a merefcimiento. Afsi que todas las cofas fe deuen hazer con voluntad del Abbad. 

De los monges que trabajan lexos del monafterio, o van camino

Cap. L.

Los hermanos que eftan muy lexos en algun trabajo, y no pueden acudir con tiempo al choro, y el Abbad fabe que es anfi, digan el officio diuino alli donde trabajan, hincadas las rodillas con temor de Dios. Anfi mefmo los que vá camino, no dexen paffar las horas acoftumbradas, fino que como pudieren las reze cada vno, y no fean negligétes en pagar la deuda de fu feruidumbre. 

De los monges que no van muy lexos

Cap. LI.

Los hermanos que falé del monafterio para algun negocio, y el mefmo dia efperan boluer al monafterio, no fe atreuan a comer fuera, aunque fean rogados, fi el Abbad no fe lo mandare, y fi el contrario hizieren, fean apartados de la communion de fus hermanos. 

Del choro o oratorio del monafterio

Cap. LII.

El oratorio fea fegun fu nóbre y no fe haga en el, ni fe entienda otra cofa. Acabado el officio diuino todos fe falgan con mucho filécio y hagan reuerencia a Dios, porque fi algú hermano quifiere por ventura orar fecretamente, no le eftorue la importunidad de otros. Mas fi alguno por ventura quiere tambien orar en fecreto, entre fin ruydo y ore, no en alta voz, fino con lagrymas y con atencion de coraçon. Por effo el q no fe qda para femejáte cofa q efta, no fe le cófiente acabado el officio diuino qdarfe en el choro, fegú que fe ha dicho, porque no impida a otro.

Como fe deuen recebir los huefpedes

Cap. LIII.

Todos los huefpedes que fobreuinieren reciban fe como Chrifto, porque el ha de dezie huefped fui, y acogiftes me y a todos fe haga honrra conueniente a fuf perfonas. Pero principalmente a los que fon del gremio d la fe, y a los peregrinos. Pues luego como fe fupiere que ve venido algú huefped, falgale a recebir el mayor, o los hermanos con toda mueftra de charidad, y primero hagá oracion juntamente, y defta manera fe reciban con paz. Y efte befo de paz no fe de fino hecha primero oracion, por los engaños del demonio. En el recebimiento tractan los con toda humildad, viniendo o partiendofe los huefpedes, inclinada la cabeça, o todo el cuerpo poftrado. Sea con ellos hórrado Chrifto: pues que el es, el q en ellos es recebido. Luego que los huefpedes fueren recebidos, lleuen los a la oracion. Y defpues fiente fe con ellos el mayor, o a quien el lo mandare, y leafe deláte del huefped la ley de Dios, porque reciba edificacion, y defpues defto fea le hecho todo buen tratamiento, el mayor quiere el ayuno por los huefpedes, fino fuera dia de ayuno tan principal que no fe pueda quebrar, mas los monges guarden la coftumbre de fus ayunos, el Abbad de a los huefpedes aguamanos, y afsi el Abbad como todo el conuento les lauen los pies, los quales lauados digan efte verfo. Sufcepimus Deus mifericordiam tuá in medio templi tui. En el recebimiento de los pobres y peregrinos fe ponga mucho cuydado porque en eftos mas fe recibe Chrifto, que la potencia de los ricos ella fe trae configo efpáto, con que fe hazen honrrar. La cozina del Abbad y de los huefpedes efte por fu parte, porque los huefpedes que a horas inciertas fobreuinieren, y nunca faltan en el monafterio, no defaffofsieguen a los monges. En la qual cozina entren dos hermanos al año, que cumplan bien aql officio, y fi han menefter quié les ayude, de fe les, porq firuan fin murmuració. Y tábien quádo tuuieren poco que hazer, falgan a lo que les fuere mandado. Y no folamente con ellos, mas con todos los officios de la cafa fe tenga efta confideracion, que los que han menefter quien les ayude, fe le den. Y quando no tuuieren que hazer hagan lo que les fuere mádado. Anfi mefmo de la cafa de los huefpedes tenga cargo vn hermano, en cuya anima more el temor de Dios, en la qual cafa aya camas fufficientemente adereçadas, y la cafa de Dios por hombres fabios fea fabiamente adminiftrada, a los huefpedes ninguno fe junte, ni hable có ellos, fino a quien le fuere mandado, mas fi topare con ellos, o los viere, falude los humilmente, como fe ha dicho, y pedida la Bendicion fe paffe, diziendo, que no tiene licencia para hablar con huefpedes. 

Si deue el monge recebir cartas, o encomiédas

Cap. LIIII.

En ninguna manera el monge tenga licécia para recebir cartas, ni encomiendas, ni prefentes, aunque fean de fus padres, ni de otro hombre algúo, ni entre fi mefmos fin mandamiento de fu Abbad, y fi algo le fuere embiado, aúque fea de fus padres, no fe atreua a recebirlo, fin que primero lo fepa el Abbad, y fi el mádare que lo reciba, podra defpues el Abbad darlo a quien mádare. Y no fe entriftezca el hermano aquié aquello fe embio, porque no fe de ocaffió al demonio. El que fe artreuiere a hazer otra cofa fea caftigado fegun la difciplina regular. 

Del veftido y calçado de los monges

Cap. LV.

Los veftidos den fe a los hermanos fegun la qualidad de los lugares y la templáça de los ayres donde morá. Porque en las regiones frias mas es menefter, y menos en las calientes. Afsi que efta confideracion tenga el Abbad, pero nos creemos, que en los lugares medianos baftara a cada vno de los móges vna cogulla y vna faya. La cogulla fea en el inuierno vellofa, en el verano rayda, o vieja y vn efcapulario para los trabajos, el calçado de los pies fea çapatos y calças. De que color y que tá groffero ha de fer el paño, de todas eftas cofas no tengan cuenta los monges, fino que fean quales fe hallaren en la prouincia donde moran, o lo que mas barato fe pudiere cóprar. Mas el Abbad téga cuydado de la medida que no fean las ropas cortas, fino moderadas a los que las han de veftir. Los que reciben ropas nueuas, bueluá luego alli las viejas, para que fe pongan en la roperia para los pobres, porque baftale al móge tener dos fayas, y dos cogullas para las noches, y para lauarlas, lo q tuuieren mas que efto demafiado es, y es razó de quitarlo. Afsi mifmo los çapatos y qualquier cofa que aya vieja, fe de, quando reciben las nueueas, los femorales tomen los del veftuario los que huuieren de yr camino, y quando boluieren tornen los lauados, y fean las cogullas y fayas, las quales tomé de la roperia los que falen de cafa, y alli las tornen quando boluieren. La ropa de cama bafta que fea vna fobre cama, y vna mante, vn xergon, y cocedra, y vna almoda. Las quales camas ha de mirar muchas vezes al Abbad, porque no fe halle propiedad en los monges. y fi fe hallare tener alguno lo que el Abad no le huuiere dado, grandifsimamente fea caftigado. Y porque efte vicio dela pro piedad fea quitado de rayz, el Abbad de todo, lo neceffario (efto es) cogulla, faya, çapatos, calças, femorales, cuchillo, tintero y pluma, aguya, tobaja, tablillas para memoria, porque fe quite toda efcufa de necefsidad. El qual Abbad confidere fiempre aquella fentencia de los atos de los apoftoles, que fe daua a cada vno, fegú que cada vno hauia meneter, afsi que defta manera el Abbad confidere, las enfermedades de los necefsitados, y no la mala voluntad de los embidiofos: de manera q en todos fus juyzios pienfe el pago que Dios le ha de dar. 

De la mefa del Abbad

Cap. LVI.

La mefa del Abbad fiempre fea con huefpedes y peregrinos, pero quádo no huuiere huefpedes, pueda llamar a los que el quifiere de los monges, mas dexe fiempre vno o dos de los mas viejos en el conuento, por conferuacion de la difciplina. 

De los artifices del monafterio

Cap. LVII.

Si en el monafterio huuiere perfonas q fepan officio, hagan le có toda humildad y reuerencia. Y fi alguno dellos por la fciencia de fu arte fe enfoberueciere, parefciendo leque haze algun puecho al monafterio, efte tal fea quitado de aql officio, y no entienda mas en el fino en cafo q hauiendo fe el ya humillado, fe le torne a mandar el Abbad: y fi alguna cofa delo que hazen fe huuiere de vender, miren aquellos por cuya mano ha de paffar, que no fe atreuan a hazer algun engaño. Acuerdenfe de Ananias y Safira, porq no reciban ellos por ventura, o los que algun engaño hizieren al monafterio en el anima, la muerte que aquellos recebieron en el cuerpo, y en los precios no fe entremeta el mal de la auaricia, mas fiempre fe de algo mas barato que los feglares los dá, porque fea Dios glorificado en todas las cofas. 

De lo q fe ha de guardar con los que han de ser recebidos por hermanos

Cap. LVIII.

Al que de nueuo viniere a conuertirfe, no fe le conceda ligeramente la entrada, fino que fe haga lo que dize el Apoftol. Prouad los fpiritus, fi fon de Dios,. Pues fi el que viniere perfeuerante llamando, y defpues de quatro o cinco dias parefciere que fufre con paciencia las injurias que le fueren hechas, y la dilacion de la entrada, y que infifte en fu demanda, concedafe le la entrada, y efte en la hofpederia vnos pocos dias, mas defpues efte en la cafa de los nouicios, adonde fe exercite en meditacion, y coma y duerma, y feale feñalado para tener cargo del tal anciano, que fepa ganar animas, el qual tenga mucho cuydado de mirar por el, fi es folicito para el officio diuino, para la obediencia y para fuffir injurias, digan le las cofas difficultofas y afperas, las quales fó camino para Dios, y fi determinare de perfeuerar, defpues de dos mefes lean le efta regla por orden, y digan le veys aqui la ley debaxo de la qual quierer viuir, fi la puedes guardar, entra, fi no vete libremente, y fi toda via perfeuerare, fea otra vez lleuado a la cafa de los nouicios, y fea otra vez prouado en toda paciencia y defpues de feys meses tornen le a leer la regla, para que fepa aque entra, y fi toda via perfeuerare: defpues de quatro mefes, le lean otra vez la regla, y fi hauida configo deliberacion fe determinare a la guardar ya hazer todo lo que le fuere mandado, entonces fea recebido en la congregacion, y fepa que efta ya debaxo de la ley de la regla, y que defde aquel dia en adelante, no terna libertad de falir del monafterio, ni facar fu cuello del yugo de la regla, q con tanta deliberació pudo dexar, o tomar. El que ouiere de fer recebido, prometa en la yglefia delante de todos fu perfeuerácia, y la mudáça de fus coftúbres, y obediencia deláte de Dios y de fus fanctos, para que fi algun tiempo lo contrario hiziere, fepa que fera códenado de aql a quien efcarnece: de la qual promeffa haga vna cedula có los nóbres de los fanctos, cuyas reliquias eftá alli, y del Abbad que eftuuiere prefente. Efta peticion o cedula efcriua de fu mano, y fino fabe letras, otro rogado de la fe fcriua. Y el nouicio haga en ella vna fenal de fu mano, y ponga la fobrel altar, y quando la pufiere el mefmo nouicio comiéce efte verfo. Sufcipe me dñe fecumdum eloquiú tuú, & viuá: & non confundas me ab expectatione mea. El qual verfo refpóda todo el cóuéto tres vezes, y añada Gloria patri. Defpues defto el nouicio fe heche a los pies de todos, paa que hagá oració por el, y de alli adeláte fea cótado en el cóuéto. Si alfunas cofas tuuiere, o las reparta a pobre, o hecha foléne donacion las de al monafterio, no guardádo cofa algúa para fi, pues q defde aql dia, ni aun en fu proprio cuerpo no ha de tener poner. Defpues de hecho efto en la yglefia, fea defnudado de fus pprios veftidos, y viftan le los del monafterio y aqllos veftidos que le defnudaron ponga los en el veftuario para que efté guardados. Porque fi algú dia por perfuafion del demonio fe determinare a falir del monafterio (lo q Dios no quiera) en tal cafo defnudádole los veftidos del monafterio le eché fuera. Pero la cedula que el Abbad tomo de fobre el altar no fe la den, fino guarden en el monafterio. 

De los hijos de los nobles y de los pobres q fon offrefcidos al monafterio

Cap. LIX.

Si alguna perfona noble ofreciere por vétura a fu hijo a Dios en el monafterio, y el niño fuere de menor edad, fus padre hagá la petició que arriba diximos, y embueluan la mano del niño con la peticion y con alguna offrenda en la palia del altar. Y anfi le offrezcan.. Mas de fus cofas prometan con juramento enla mifma peticion, que ni por fi ni por tercera perfona, ni por otra manera alguna le daran nada en ningun tiempo, ni le dará occafion de lo tener. O fino quifieren hazer efto, y quifieren offrecer algo de limofna al monafterio por fu merito, hagan donacion por efcripto de las cofas q quieren dar al monafterio, guardado para fi (fi quifieren) el vfufructu, y de tal manera fe haga todo, q al niño no le quede occafion alguna, por la qual engañado pueda perderfe lo q Dios no quiera, como por experiécia hauemos vifto. De la mefma manera fe haga con los pobres. Y los q de todo no tuuieró nada, hagan fu peticion fimplemente y con offréda offrezcá a fu hijo deláte de teftigos. 

De los facerdotes que quifieren morar en el monafterio

Cap. LX.

Si alguno de la orden de los facerdotes rogare fer recebido en el monafterio, no fe le cóceda ligeramente, pero fi infiftiere muy de veras en efta fupplicacion, fepa q ha de guardar toda la difciplina de la regla, y q no le fera relaxada cofa alguna della, porque fe le pueda dezir lo que efta efcripto. Amigo a que venifte? fea le con todo effo concedido que efte junto al Abbad y de la bendicion y diga miffa, fi el Abbad fe lo mádare, pero de otra manera no fe entremeta en cofa ninguna, y fepa q efta subjeto a la difciplina de la regla. Antes a todos de exéplo de mas humildad. Si por ventura en el monafterio fuere puefto en mas alto lugar por caufa de fus ordenes, o por otro refpecto alguno, acuerdefe fiépre de aquel lugar q le pertenefcia fegun fu entrada, y no del que le es dado por reuerencia de facerdocio. Pero fi alguno de los clerigos có el mefmo deffeo quifiere entrar en el monafterio, fea puefto en mediano lugar, fi prometiere d guardar la regla, y perfeuerar. 

De los monges peregrinos como ha de fer recebidos

Cap. LXI.

El móge peregrino que viniere de algunas prouincias lexos, fi como huefped quifiere eftar en el monafterio, y fe cótétare có la coftúbre del lugar q hallare, y no defaffoffegare por ventura con fu fuperfluydad en el monafterio, fino que fimplemente fe cótétare có lo q hallare, efte tal fea recebido por todo el tiépo q el quifiere, y fi có razon y humilde charidad reprehédiere o 
moftrare algúas cofas, mire có pryudécia el Abbad fi por vétura el feñor le encamino para aqllo, y fi defpues quifiere cófimar fu perfeuerácia, no le nieguen el cúplimiéto de tal volútad, mayorméte, que el tiépo q fue huefped, pudo fu vida fer conofcida: pero fi en l tiépo q eftuuiere por huefped pareciere fer demafiado, o viciofo, no folaméte no deue fer ayútado a la cópañia del cuerpo del monafterio, mas aun digan le cortefmente q fe vaya, porq no eftrague a otros có fu miferia. Mas fino fuere tal que merezca fer echado, no folamente fi lo pidiera fea recebido en el cóuento, mas aun rueguen fe lo que fe quede, porque con fu exéplo fean otros enfeñados, pues q en todo lugar feruimos avn feñor, y eftamos en el exercito de vn rey. E aun fi el Abbad viere q es tal que lo merefce, podra le poner en lugar mas alto, y no folamente del tal móge, mas de todos los grados q hauemos dicho de los facerdotes y de los clerigos, puede el Abbad poner en mayor lugar del que le pertenefce por fu entrada, fi viere q fu vida lo merefce. Pero guardefe el Abbad que nunca reciba para morar monge de algú monafterio conofcido fin cófintimiéto de fu Abbad, o fino traxere carta en q fe le encomiéde, porq efcripto efta. Lo que no quiere q hagá cótigo, no lo hagas có otro.

De los facerdotes del monafterio

Cap. LXII.

Si algú Abbad pidiere qle ordenen algun facerdote, o diacono para fu cafa, efcoja de entre fus móges perfona q fea digna del facerdocio: y el q fuere ordenado, guardefe de enfoberuecerfe, y no prefuma de hazer fino lo q el Abbad le mádare, fabiédo q entóces efta mucho mas fuiecto a la difciplina d la regla, y no le fea el facerdocio occafió de oluidar la obediécia y difciplina de la regla, fino de apruechar cada dia mas en Dios. Y fiépre mire aquel lugar en que entro en el monafterio, faluo en el officio del altar. Y fi por vétura por electió del conuéto, y por volútad del Abbad, por los meritos de fu vida le quifieren mas fubir, có todo efto fepa q ha d guardar la regla q el prior o los deanes le pufieré. Y fi de otra manera lo hiziere, no fea tractado como facerdote, fino como rebelde. Y fi muchas vezes amoneftado no fe enmédare de fe noticia dello al obifpo, y fi ni anfi fe enmédare, fiédo fus culpas notorias, fea echado del monafterio (lo qual fe entiende) fi fuere tal fu rebeldia que no quiera fubjectar fe, ni eftar obediente a la regla. 

De la orden del conuento

Cap. LXIII.

De tal manera guarden fu orden en el monafterio como la diferécia del tiépo en q fe cóuertieren, y el merefcimiéto de la vida, o la difpofició del Abbad lo determinare, el qual Abbad no cóturbe el ganado q lees encomédado, ni como de poderio absoluto difpóga algo injuftaméte, fino piéfe fiépre q de todos fus juyzios y obras ha de dar cuéta a Dios. Pues fegú las ordenes q el feñalare, o las q los móges tuuieren entre fi, anfi fe allegue a la paz a la cómunió, o a leuátar los pfalmos, a eftar en el choro, y generalméte en todo lugar no fe mire a la edad en lo q toca a la ordé, o grada, ni por ella fea ninguno agrauiado. Porq Samuel y Daniel fiédo moços juzgaron a los viejos. Sacados pues los q (fegú diximos) por algun prudéte refpecto el Abbad prefiriere, o abaxare por ciertas caufas, todos los otros eften en la orden fegun fe cóuertieró de manera q (poniédo exéplo) el q viniere al monafterio a la fegúda hora dl dia, fepa q ha de ser menor q el q vino a la primera, o qlquier edad, o dignidad q fea, y todos tengá cuydado dla difciplina de los niños. En todas las cofas, los mas nueuos honré a los que fueré mas ancianos que ellos, y los ancianos amen a los q fon mas iuniores q ellos. En el nombrarfe, a ninguno fe confiente, q llame a otro por fu puro nóbre, fino que los mayores llamé hermanos a los menores, y los menores, llamen a fus mayores dónos. En lo qual fe entiende reuerencia de padres. Mas el Abbad por que parefce tener las vezes de Chrifto, llamefe don y Abbad, no porque el fe quiera tomar efta honrra, fino por honrra y amor de Chrifto. Pero el confiderelo, y mueftre fe digno de fer afsi honrrado, los monges donde quiera que fe toparen, el mas nueuo pida la bendiction al mas anciano. Quando paffare el mayor, leuantefe el menor, y de le lugar para fe affentar, y quando fe affentaren, no prefuma el menor de fe affentar, fi el mayor no fe lo mandare, porque fe cumpla lo que efta efcripto. Preuenios los vnos a otros con honrra. Los niños pequeños y los mancebos en el choro, y a la mefa guarden fus ordenes con difciplina. Pero fuera de alli donde quiera que fea aya quien mire por ellos, y los tenga difciplinados, hafta que lleguen a edad de entendimiento. 

De como fe ha de elegir el Abbad

Cap. LXIIII.

En la election del Abbad tenga fe fiempre efta confideracion, que fea puesto por Abbad, el que todo el conuéto con temor de Dios y concordia eligiere, o el que eliguere parte del conuento aunque fea la menor, fi fuere con mas fano confejo. El que huuiere de fer eligido, efcojafe por merefcimiento de fu vida ydoctrina de fabiduria, aunque fea el menor en la orden del cóuento. Pero fi todo el conuento eligiere de commun confentimiento perfona que les confiente fus vicios (lo q Dios no quiera) y los tales vicios por alguna via vinieré a noticia del obifpo, a cuya diocoefi pertenefce aquel lugar, o de los Abbades comarcanos, o de los Chriftianos que fueren vezinos, eftoruen, que no preualefca el cófejo de los malos y pongan en la cafa de Dios difpenfador que fea digno, y epá q recebiran por ello buen galardon, fi lo hizieren limpiaméte y con zelo de Dios, como por el cótrario caeran en peccado, fi lo dexaren de hazer. El q ha de fer ordenado por Abbad, pienfe fiempre la carga que recibe, y a quien ha de dar cuenta de fu officio, y fepa, que le conuiene tener mas refpecto al aprouechamiento de los otros, que a fu fuperioridad. Afsi que es menefter que fea docto en la ley diuina, para q fepa de dóde ha de facar cofas nueuas y viejas, fea cafto templado y mifericordiofo, y fiépre prefier la mifericordia al juyzio, porq lo mefmo fe haga có el. Aborrezca los vicios, ame a fus hermanos, en el caftigo ayafe prudétemente, y no fea demafiado, porq qriendo mucho raer el orin, no fe quiebre el vafo. Téga fiépre temor a fu flaqza, y acuerdefe q la caña hédida no fe ha de acabar de qbrar, en lo ql no dezimos q permita criarfe vicios, fino que có prudencia y charidad los corte, fegú q a cada vno viere q cóuiene, como ya he dicho. Y procure mas fer amado, q temido , no fea defafoffegado, ni cógoxofo, no fea demafiado ni afpero, no fea zelofo, ni muy fofpechofo, porque núca defcáfara, fea en fus mandamientos muy mirado, y cófiderado, afsi en las cofas d Dios, como en las del múdo, mire có difcrecion las cofas que manda, y tiéple las, acordandofe de la difcreció del fancto Iacob, que dezia. Si hiziere trabajar demafiadaméte a mi ganado, morir fe me ha todo en vn dia. Tomádo pues eftos y otros muchos teftimonios de la difcrecion, que es madre de las virtudes, de tal manera lo temple todo, que los fuertes puedan llegar a lo que deffeá, y los flacos no tornen atras, y fobre todo guarde efta regla en todas las cofas. Porque adminiftrando bien, oya del feñor lo que oyo el buen fieruo, que repartio el trigo a fus cópañeros a fu tiempo. Digo os en verdad (dize Chrifto) que fu feñor le dara el feñorio y mando fobre todos fus bienes. 

Del prior del monafterio

Cap. LXV.

Muchas vezes acaefce que de la election del Prior fuccedé efcandalos graues en los monafterios, auiendo algunos hinchados con maligno efpiritu de foberuia, los quales teniendo fe por fegundos Abbades, y vfurpando tyrannia para fi, engendran efcandalos y fon autores de difcoaridas en el conuento, y mayormente ay efto, en aquellos lugares donde el mefmo obifpo, o los mefmos Abbades que ordenan el Abbad, ordenan tambien al Prior. Lo qual quan feo y quan malo fea, facilmente fe puede ver, pues en los principios de fu election le dieron materia de prefuncion, porque dello le nafce, que le dizen fus penfamientos, que ya es libre del poder de fu Abbad, por le hauer eligido los mefmos, que eligieron al Abbad. De aqui fe defpiertan las embidias contiendas, murmuraciones, difcordias, y defordenes y es neceffario que mientras el Abbad, y el Prior tienen entre fi diuerfos parefceres, fus animas paffen peligro en efta difcordia, y los que eftan debaxo dellos lifongeando cada vno a fu parte, vá tambien camino de perdicion.l El mal defte peligro principalméte toca a aquellos que fe hizieron autores deftas cofas có tal election. Porende nos jzugamos fer cofa conueniente a la paz, y guarde de la charidad, que efte en aluedrio del Abbad la gouernacion de fu monafterio, y fi fe pudiere hazer, ordenefe por Deanea el gouierno del monafterio, como ya lo diximos, fegun que el Abbad lo determinare, porque encomendandofe el cargo a muchos, no fe enfoberuezca vno. Pero fi el lugar lo requiere, o el conuento razonablemente y con humildad lo pidiere, el Abbad con confejo de algunos monges temerofos de Dios, haga prior a quié quifiere. El qual prior haga có reuerécia todo aquello q fu Abbad le encargare, no haziendo cofa algúa cótra lo que el Abbad quifiere o ordenare. Porque quanto es mayor que los otros, tanto mas le conuiene guardas los preceptos de la regla, y fi el tal prior fuere hallado viciofo, o engañado con efpiritu de foberuia, o fe aueriguare fer menofpreciador de la fancta regla, fea amoneftado de palabra hafta quatro vezes, y fi no fe emendare, añadafe el caftigo de la difciplina regular, y fi ni aun defta manera fe enmédare, fea quitado de la orden de fu priorazgo, y fea puefto en fu lugar otro que lo merezca. Y fi aun defpues defto no eftuuiere foffegado, y obediente en el cóuento, fea tambié echado del monafterio, mas pienfe el Abbad que de todos fus juyzios ha de dar cuenta a Dios, y mire que por ventura no le mueue a ello alguna embidia encubierta en fu alma. 

De los porteros del monafterio

Cap. LXVI.

A la puerta del monafterio pongafe vn viejo fabio, q fepa dar, y recebir los mandados, cuya madureza no de lugar a que ande vagádo, el qual portero ha de tener vna celda junto a la puerta, para que los que vinieren fiépre hallen prefente quien les de refpuefta, y luego como algúo llamare o algun pobre pidiere algo, diga, Deo gratias, o de la bendiction a quien fe la pidiere, y có toda manfedúbre de termor d Dios buelua có refpuefta apreffuradaméte con feruor de charidad, y fi el portero huuiere menefter quié le ayude, déle vno que fea mas moço. El monafterio (fi hazerfe pudiere) edifiq fe de manera q todo lo q fuere meneftar aya détro de cafa, efto es, agua, molino, huerta, horno, y todas las artes fe exercité détro del monafterio, porq no tégan los móges necefsidad de andar vagando fuera del monafterio, porq en ninguna manera cumple a fus animas, y queremos que efta regla fe lea muchas vezes en el cóuento, porque ninguno de los hermanos fe excufe con ignorancia. 

De los monges que van camino

Cap. LXVII.

Los monges que fe huuieren de embiar camino, encomiendenfe en las oraciones de todos fus hermanos o del Abbad, y fiempre en la poftrera oracion del officio diuino fe haga conmemoracion por todos los aufentes. Quando los monges tornaren de camino, el mefmo dia que tornan, a todas las horas canonicas acabado el officio diuino, poftrados en tierra en el choro pidan a todos que rueguen a Dios por fus exceffos, por que por ventura les aura en el camino acaefcido auer vito, o oydo alguna cofa dañofa, o auer hablado alguna palabra ociofa. Y ninguno fe atreua a cótar a otro, lo que fuera del monafterio ouiere oydo o vifto, porq es muy grá daño Y fi alguno fe atreuiere a lo hazer, paffe por la difciplina regular, y lo mefmo fe entienda, de el que fe atreuiere a falir del clauftro del monafterio, o yr a alguna parte, o hazer alguna cofa aunque pequeña, fin mandamiento del Abbad. 

Si a algun monge le mandaren lo impofsible como deue obedefcer

Cap. LXVIII.

Si por ventura a algun monge le mandaren algúas cofas graues o impofsibles, reciba con toda manfedúbre y obediencia el mandamiento del que fe lo manda, y fi viere que del todo excede la medida de fus fuerças, muefte al fuperior en fu tiempo y con paciencia las caufas de fu impofsibilidad, no con fogeruia, ni refiftiendo, ni contradiziendole. Pero fi defpues de fu efcufa el mandamiéto del fuperior perfeuerare en fu fentencia, tenga el infeior por cierto, que aquello es lo que le conuiene y con charidad y confiando en el fauor de Dios obedezca. 

Que no prefuma de defender vno a otro en el monafterio

Cap. LXIX.

En todo cafo fe deue efcufar que ninguno por ninguna ocaffió fe atreua a defender a otro monge en el monafterio, ni refponder por el, aunque fea cercano pariéte fuyo en qualquier grado, ni en manera alguna fe atreuan los monges a tal cofa, porque defto podria nafcer grauifsima occafion de efcandalos y fi alguno traspaffare efto, fea mas grauemente caftigado. 

Que ninguno prefuma de caftigar a otro ni defcomulgarle

Cap. LXX.

Escufefe en el monafterio toda occafion de atreuimiento, y por efto ordenamos, y eftablefcemos, que ninguno tenga licécia de caftigar a su hermano, ni apartarle de la communió de los otros, fino a quien el Abbad huuiere dado poder para ello, los que peccaren fean caftigados en prefencia de todos, porque los otros tengá miedo. A los niños hafta edad de quinze años todos los pongan en difciplina con toda diligencia, y tengan cuydado dellos, mas aun efto fe haga con razon y con templança, porque el que a perfonas de mas edad fe atreuiere, o con los niños pafare los limites de la difcoeció, fea fubjecto a la difciplina de la regla. Porque efcripto efta. Lo que no quieres que fe haga contigo, no lo hagas con otro. 

Que los monges fe obedezcan vnos a otros

Cap. LXXI.

El bien de la obediencia, no folamente fe deue al Abbad, pero tábien entre fi mefmos fe obedezcan los monges, fabiendo que por efte camino de la obediencia han de yr al cielo, prefupuesto el mandamiento del Abbad, y de los que el pufiere por priores, al qual no confentimos que fe prefieran los mandamiétos de perfonas particulares. Defpues defto todos los menores obedezcan a fus mayores con diligencia y charidad, y fi algúo fle hallare fe porfiado, fea caftigado, y fi algun monge por qualquier caufa aunque fea muy pequeña fuere reprehendido del abbad, o de alguno de fus mayores, en qualquier manera que fea, o fintiere el animo de alguno de fus fuperiores contra fi ayrado, o alterado, aunque poco, luego fin tardança fe eche en tierra a fus pies fatisfaciendole, hafta que con bendiction fe fane aquella alteracion, lo qual fi alguno no quifiere hazer, o fea caftigado corporalmente, o fi fuere porfiado hechen le del monafterio. 

Del buen zelo que deuen tener los monges entre fi